
[Foto robada de Google, así que no despotriquéis]
INGREDIENTES (2 personas)
500 gramos de hielo
250 gramos de agua
200 gramos de azúcar
150 gramos de café soluble
Lo primero que vamos a hacer es la base consistente, es decir, el café. Coged un vasito de agua fría y diluid el café y el azúcar, como buenamente podáis. Vais a tener que estar dándole bien al manubrio, así que yo os aconsejo que cojáis unas varillas, y que el vaso sea grandecito, para que no se os salga. Cuando esté todo bien mezcladito, lo dejáis ahí, reposando.
Ahora nos vamos a dedicar a preparar el atrezzo, esto es, el hielo. Es sencillísimo si tenéis una Thermomix de esas magníficas: echas el hielo, lo pones a velocidad 4 durante 15 segundos y raca, ya tienes el hielo picado. Como no todo el mundo dispone de semejante cacharro, lo mejor es que compréis un picahielos en cualquier tienda de todoacien, con el que además luego podréis jugar con vuestra pareja a ‘Instinto Básico’. Con el picahielos bien agarrado y sin pincharos ni nada, poned el hielo en una ensaladera grande y poneos a picar, como si estuvierais en la mina. Obvio deciros que lo mejor es que sea un bloque de hielo, así que la noche de antes podéis meter un tupperware de medio litro en el congelador lleno de agua. Cuando tengáis el hielo picadito, pues lo mezcláis con el mejunje anterior y removéis. Parece una guarrada, pero está buenísimo.
¡ATIENDE!
Desaconsejo:
1) Utilizar la batidora para picar el hielo, porque te puedes cargar las cuchillas, hacer que el hielo salga volando o quemar la batidora. Utilizad únicamente un robot de cocina, una Thermomix o un picahielos.
2) Mezclar el mejunje con los hielos en la batidora, porque os exponéis a lo que yo llamo muerte-muerte (cargarse una receta a base de bien): el nescafé, a velocidad de batidora, crea una espuma similar a la de los ríos contaminados que no es nada apetecible. Si el hielo os ha quedado excesivamente espeso, añadid agua y remover.
3) Hacer un tanque de granizado de café y “guardarlo para mañana”. no va nada bien, porque el hielo se deshace y sólo tomas café frío.

12 Comentarios
los has dejado mudos
Vaya, ¿es nuevo eso de medir el agua en gramos?
Que afan por sacar fallos a todo. Sí, el agua se mide en gramos también, que equivalen en este caso a 250 ml.
Me gusta esta receta, sí, y muy bien explicada.
en los desaconsejamientos deberías incluír un: ojo! si vais a jugar con el picahielos, que sea a Instinto Básico, nunca a Instinto básico 2, que corréis el riesgo de quedaros dormidos en la mitad!!!
y con respecto al desaconsejamiento number one… y recuperando un tema de la anterior receta de angèle… qué me dices de la batidora de vaso? porque por lo menos la que yo tengo sirve para picar hielo perfectamente…
Sin Elena la cosa no es igual.
Fotos de google???!!!
Esto es un golpe a bajo a los superfans.
Con el accesorio picador de cualquier batidora medio decente se puede picar hielo sin mayor problema.
Y mejor que nescafé es usar café de verdad: se le echa el azúcar, se deja enfriar y luego se mezcla con el hielo; o se le echa el azúcar, se deja enfriar, se congela (en una bolsa de esas de hacer cubitos, por ejemplo) y luego se pica. Y así no aguas el café, que es una guarrada.
Muy bien farala, me ha gustado mucho la receta y, sobre todo, los consejos y aplicaciones, por ejemplo del picahielos… yo me lo voy a comprar sólo para jugar a Instito Básico! Es cierto que lo de la foto de google pierde personalidad, a mi que me encantan las fotos de elena, tan caseras como iluminadas de manera natural, que dan verosimilitud a la receta… pero se te perdona, claro!
Picar hielo: Envuelve el hielo en un trapo, y apoyas el conjunto sobre una tabla de madera. Lo machacas con un martillo, y a tirar millas. Mucho menos explosivo y espectacular que el pica-hielos.
mmmm! q rico
¡Qué peligro, el picahielos es para hacer cachos de una barra, no para granizar!
Hola :
¡¡ Cómo hecho de menos los chorrillos y los chorrillos pequeños !!
Si es que no es nada personal, pero lo de Elena es algo como mucho más “verité”.
No son sólo esos chorrillos de por aquí y de por allá, son esos fusilli medidos a puñados, esas fotos picantonas de cebolletas, ese mimo con el que mezcla a ojo los diversos ingredientes, es un no sé qué…
Se echa de menos, sí.