La catarsis Raphael

Por | 19 Jun 08, 13:48

El Metro de Madrid (informa) de que ha decidido que Raphael toque en la estación de Chamartín dos noches seguidas… y gratis. Así que claro, la que se ha formado es gorda. Ayer tuvo lugar el primero de los conciertos, y aunque empezaba a las diez de la noche, había señoras haciendo cola para conseguir su invitación (sólo se podía entrar si te daban una) desde las 2 de la tarde. Para que luego digan que talifanes sólo tienen la Madonna, la Kylie y cuatro más. ¡Qué valor! ¿Es que no saben ya que Raphael es la mayor diva de todas? Caricatura de lo que fue, todo hay que decirlo, pero uno no puede morirse sin ver al de Linares en concierto. A su lado, ‘Jesus Camp’, esa película documental de niños en un campamento evangélico a los que les enseñan a rechazar la evolución a favor de la teoría del creacionismo, se queda en mera reunión informativa. ¡Qué fervor! ¡Qué catarsis! Amén. A continuación, diez verdades irrebatibles pensadas a raíz de su recital.

1. Raphael es un Dios y como tal hay que adorarlo. Sólo él es capaz de conseguir que señoras de 60 años hagan cola todo un día sabiendo para qué hacen cola. Una novedad. Y oye, no una cola cualquiera, sino una que daba la vuelta entera a la estación madrileña. Y mira que es grande.

2. Raphael es salud. Sólo él, y el Corte Inglés, hacen que abuelas con perlas y cardados bajen escaleras corriendo y se den empujones para estar en primera fila. Aunque hay una cosa que los grandes almacenes no consiguen: levantar y volver a sentar como cien veces en dos horas a las señoras de sus sillas una vez que han cogido sitio. Todos sabemos que si una abuela se apodera de un asiento no hay Cristo que la levante. Pero aquí no hay rodillas hinchadas ni artritis que valgan. Por Raphael, una mueve lo que haga falta.

3. Raphael es fuente de juventud. Solo él transforma a las señoras de avanzada edad en adolescentes histéricas que aprovechan cualquier descuido del personal de seguridad para correr por el pasillo central al escenario para hacer una foto de cerca a su ídolo, sentir su saliva cantada en toda la cara o, simplemente, colarse por el placer de colarse cual Thelmas y Louises castizas. Fantásticas. Esto por no hablar de los piropos y gritos que interrumpían cada minuto en la sala. Raphael protagonista de ‘Sin tetas no hay paraíso’ ya.

4. Raphael es Ministro de Fomento y nuevas tecnologías. A alguien que tenga más de 60 años no le expliques cómo funciona un móvil porque nunca lo entenderá. Pero basta que esté Raphael en la sala para que todos sepan cómo encender las cámaras del teléfono para grabar las canciones. Ríete tú de un recital de ECDL. Con tanto cacharro funcionando, anoche Chamartín parecía el MediaMarkt.

5. Raphael es un Braintraining. A determinadas edades, la memoria falla. Pero el cantante demostró que bastaba un silencio en sus canciones para que todo el público asistente cantara a coro las letras de éxitos como ‘Maravilloso corazón’, ‘Cuando tú no estás’ o ‘Provocación’. Incluso hizo un karaoke de ‘Mi gran noche’. Esto sí que es acercar culturas y no el Instituto Cervantes.

6. Raphael es integrador. Sólo hay un grupo de población más fan de Raphael que las señoras de peluquería y los homosexuales eurovisivos. Me refiero, cómo no, a los inmigrantes latinos. Ayer en Chamartín no había abuelas con chicas peruanas que las sacaban de paseo. Ayer, las mujeres de los empresarios no asistieron con sus chicas de servicio. Ayer nadie se miraba raro mientras fingía leer un periódico. Ayer no había razas. Ayer todos éramos fans de un mismo fenómeno, y aunque la ilusión duró algo más de dos horas, mereció la pena.

7. Raphael es el Señor del Tiempo. O cómo un simple cantante es capaz de hacer que dos horas y media parezcan un suspiro para las seguidoras de ‘Cine de Barrio’, más de cuatro para el resto de mortales (mira que soy fan, pero tal y como canta hoy día este señor, con oír una canción ya las has oído todas), diez para los que han ido de acompañantes arrastrados, y veinte si contamos los aplausos. Porque ese es otro de sus dones, lo que nos lleva a….

8. Raphael es Cristo. Si hay que multiplicar, se multiplica. Pero nada de peces y panes. Y es que temas que duran cuatro minutos se pueden alargar hasta la extenuidad con un simple truco: parar entre estribillo y estribillo, encender las luces de la platea siempre y dejar que los fieles se levanten para aplaudirte antes de continuar. Para que el truco no canse, de vez en cuando hacía el paripé de irse fuera unos segundos para volver a entrar y conseguir un aplauso más largo que con el otro método. Vamos, que un concierto de Raphael es un BIS de principio a fin. En bucle. Parece que acaba, pero no. Y vuelta a empezar.

9. Raphael es tres en uno, como la Santísima Trinidad o el pegamento: Raphael, Natalia Figueroa y Millán Salcedo. En serio, a veces dudas de la identidad del que está en el escenario.

10. Raphael es eterno. No importa cómo cante ni lo que haga. Su repertorio es tan jodidamente perfecto que escuchar en vivo canciones como ‘Qué sabe nadie’, ‘En carne viva’, ‘Como yo te amo’ o ‘Yo soy aquel’ merecen cualquier calvario –que no lo fue, aunque esta crítica pueda dar esa idea- y merecen nuestro perdón. Lo digo con la cabeza bien alta. Esta es la segunda vez que asisto a un recital suyo y estoy seguro de que no será la última. Mientras dure, grande y por siempre, Raphael.

  • Según este post para mi el concierto duro diez horas…

    Comentar que se pasó media canción hablando y haciendo gestos a una silla vacía.

  • Patrullero

    Yo ayer no fui por el futbol y hoy con las horas que son creo que ya no entraria ni de palo, asi que nada, cuando vuelva a la gran via ire a verle :)

  • humbert

    ¿Hizo el gag de romper un espejo?

  • Que va, el único gag, tal y como anuncia Ann, fue cantarle a una silla de oficina vacía…

  • ¿Tienes algún problema con las señoras? ¿No tienes madre o abuela? Es indiscutible que Raphael ha sido un artista portentoso para el que han trabajado los mejores compositores de España, al parecer toda esa gente a la que te crees superior también lo tiene claro, quizá tenéis más en común de lo que crees.

  • Mmmmm, bonito ataque de autobombo maquillado, Gesloten. Que la inercia te (¿os?) acompañe…

  • ¿Quién se ha metido con las señoras?

    Una pena habérselo perdido, pintaza por lo que contáis…

  • mazinger

    Piscu, me gustan muchos tus posts, aunque te prodigas poco. Solo un pero: ese “de que” al inicio…

  • Cosme

    ¡ayer si rompió el espejo!

    (bueno, lo que pude ver en esa sala con pantalla grande que nos pusieron a los que no estuvimos 6 horas en la cola)

  • Socretino (el vacuo)

    Es muy grande Raphael.

    Tengo un disco suyo de villancicos que me parece lo mejor que se ha publicado en mucho tiempo.

    ¡Larga vida al Rey Raphael!

  • humbert

    Ya sabía yo. Si lo del espejo no falla.

  • tinky-winky

    Una pena que no hiciese el numerito del espejo, como ha dicho alguien por ahí. Yo creo que estas glorias de la música española hay que ir a verlas, por lo menos, una vez en la vida. Yo no aproveché una ocasión que tuve de ir a ver a la Jurado una vez y mira, ya no pudo ser.
    Algo que no dices es que Raphael es terapéutico: después de un concierto de casi tres horas de emociones desbordadas uno se queda igual o mejor que si hubiese estado una semana de retiro en un centro budista.

  • tinky-winky

    Ah, vale, entonces sí hizo lo del espejo… me alegro.

  • ¿No es “informa de que”? ¿No se dice “se informó bien de eso y decidió no ir”? Yo creo que te informas de algo, ¿no? Piscu escribió “informa que” y yo corregí “informa de que”. Nos interesa mucho que nos deis la correcta.

    Qué pasada Raphael… No fui al concierto pero desde que fue, estoy súper enganchado a uno de sus recopilatorios. Qué pasada las canciones, Amor mío, Qué sabe nadie, Yo soy aquel, Digan lo que digan… Qué fuerte, qué pasada lo buenísimas que son.

  • Es un pelín complejo, pero como lo ha dicho Piscu es absolutamente correcto.

    Más información:

    http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltConsulta?lema=informar

  • O sea que valen las dos… Es curioso, el constestador de Telefónica pasó de “informar que” no teníamos mensajes a “informar de que” no teníamos mensajes. Gracias!

  • David

    “Yo, tengo casi, casi la seguridad… Niiiiino! Que de tí, muy pronto, muy prontoooooooooooooooooooo me voy a enamorar… Niiiiiino!” Jejejejeje

  • Nieves

    Ya ha pasado tiempo desde el concierto en el Metro de Madrid, no soy ninguna anciana ni llevo collares ni a mis criadas a ninguna parte porque ni las tengo y quiero decir a quien escribe tantas mentiras juntas, se le suele llamar mentiroso.

    Un concierto de Raphael (y creanme, he visto muchos) es un concierto de verdad, ahi el canta todo el tiempo sin pausas ni largas presentaciones de la canción como he visto hacer a otros, es cierto que el publico, no solo de viejecitas, se pone en pie siempre que le da la gana porque asi lo pide el cuerpo cuando presencias una interpretación que lo merece, cantamos en algunas canciones porque el nos da pie y sabe que lo estamos esperando y se le aplaude siempre que nos da la gana tambien, además, los aplausos el mismo los acorta al dar inicio a otra canción pues sino, si que iba a durar un concierto y hay que limitar el tiempo.
    Hacer largas colas por conseguir entrar, fue necesario pues las invitaciones se entregaban solo una hora antes del concierto y con esta forma se provoca que la gente esté ahí, esperando para conseguir una, porque sino, a ver…, cuanta gente hay en Madrid? y solo mil personas podía llegar a entrar, acaso creen que Raphael no atrae a más de mil personas? por favor!!! ya esta bien de menospreciar a lo bueno que tenemos solo por tener una edad, los años pasan, es cierto y Raphael sigue ahí, gracias a Dios!!!! pero no es cierto que no sea más que la sombra de lo que fue, naturalmente que habrá diferencia de aquel niño que empezo con todo su torrente de voz derrochando arte y ganas, ahora tenemos a todo un Señor con su expereincia y las mismas ganas de siempre que nos da todo su arte que ha ganado en sus casi 50 años de carrera.
    A Raphael se le va a ver porque es de lo poco que queda ya que se pueda admirar, ya quisiera ver yo a muchos de los jovenes, cantar como hace el, solo con el acompañamiento de un piano y a veces, hasta sin piano ni microfono y durante más de dos horas, cantando a una silla…, pero por favor!!!, donde tienes la imaginación, le canta a la persona a la que le interpeta la canción, eso es interpretación, escenificarla, en la que casi llegas a ver a esa persona sentada en esa silla sin necesidad de efectos especiales, la imaginación es algo que nos abre todo un mundo.
    El espejo, claro que lo rompio, otra de sus escenificaciones en la que rompe la imagen que le da el espejo porque no quiere verse reflejado en el, esa es otra de las canciones donde nos muestra una gran interpretación, por favor, dejen ya de criticar solo por deporte, dejen que sus neuronas funcionen y cuando lleguen a esas edades que tanto critican, sabrán quienes son, tal vez.

  • Pingback: jenesaispop.com » Raphael / 50 años después()

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