Por qué no fui al Sonorama y me fui al Noroeste

Por | 17 Ago 17, 13:14

festival-noroeste-praia-de-riazorNo, no vamos a meternos con el Sonorama. Aun así, adoptando una postura a lo Paulo Coelho, podemos decir sin despeinarnos que (tono místico aquí) en la vida todo consiste en saber elegir. Desde nuestra carrera universitaria hasta pronunciar ketchup o el katchup. Porque el vuelo de una mariposa puede provocar un huracán en algún lugar donde sea que haya huracanes. Y porque los festivales en España se solapan más que el remix de The Vaccines y Los Ramones del Ochoymedio.

Fuera de bromas, lo cierto es cierto que la sobre-oferta de opciones musicales estivales hace obligatorio elegir, sobre todo, en cuanto a festivales se refiere. Muchas veces los solapes de fechas se intuyen hechos a mala baba –mover el calendario del Mad Cool para hacerlo coincidir con el BBK Live como jugada estratégica de su anterior director, actualmente en el festival madrileño–; mientras que otras, en cambio, surgen de la mera coincidencia. Una indie Ley de Murphy que provoca que dos festivales con una filosofía bien parecida se desarrollen a la par ha sido la culpable de unir en el calendario el Festival Sonorama en su 20 aniversario y la 31ª edición del Festival Noroeste.

Tanto el festival de Aranda de Duero como el de A Coruña basan su filosofía en la localización (rural en un caso, urbana en el otro) y el estímulo de una ciudad gracias al negocio festivalero. A la hora de elegir, la amplia mayoría del público basa su selección en el cartel del festival, algo completamente lógico. Un hecho que dejaba a La Coruña como la hermana fea en cuanto a indie español. El Sonorama sacó su arsenal al completo con motivo de su aniversario, recurriendo a los grupos más POPulares del pop independiente –dejando de lado a Camela, por supuesto–.

Sin embargo, el Festival Noroeste se permitía el lujo de presumir gracias a otros factores. Esos que, en esta vida moderna, nos hacen preferir comprar nuestra ropa en negocios locales o tiendas vintage en lugar de en grandes cadenas textiles, o consumir nuestros alimentos en mercados ecológicos o restaurantes vegetarianos en lugar de en cadenas de comida rápida: la ética. Puede que por primera vez en la historia festivalera de España –a falta de datos para contrastar– podamos hablar de un festival en el que se cumpla de manera factible la igualdad de género (contando además con un 90% de mujeres trabajadoras entre bambalinas) y en el que, además, el 50% de los grupos participantes eran de origen gallego. Así como la verdadera activación del negocio local gracias a la decisión de permitir tan solo a los bares y restaurantes de la zona la venta de comida y bebida y colocación de barras en las calles –derivando este beneficio a los empresarios de la zona y no a la organización privada del festival–, o la postura de pagar de acuerdo a convenio a todos los músicos participantes, gracias a la mediación de la asociación Músicos ao Vivo. Por no hablar de la decisión de hacer gratuitos todos los conciertos del festival, a excepción de Swans y Rodrigo Leao, desarrollados en el Teatro Rosalía de Castro por un asequible precio de 15 a 20 euros.

Todos ellos son factores propiciados desde la política local, siendo el director del Festival Noroeste José Manuel Sande García, Concelleiro de Culturas, Deporte e Coñecemento de A Coruña, y contando en su presupuesto (que días atrás fue filtrado y luego confirmado por el Concello, en aras de la transparencia) tan solo con la participación de un patrocinador mayoritario y vinculado a la propia ciudad. Algo que no ha impedido el retorno de capital, alejando el fantasma del “desperdicio de dinero público”.

Así pues, el modelo de negocio del Festival Noroeste se convierte en un acto político (de izquierdas) al contar también en su organización y programación con agentes culturales ciudadanos tales como el Colectivo Desconcierto o La Nave 1839, propiciando la elección por parte de los propios ciudadanos de la música que desean escuchar. Un acto que ha demostrado el predominio del indie pop, el rock e incluso el trap y el hardcore sobre el jazz o el heavy metal (los géneros menos expuestos en el Noroeste). En total, han sido más de 90 conciertos, 100 artistas y 15 escenarios, incluyendo la Romería de desenlace en el Mercado Da Colleita en Do Paseo Das Pontes, un acto pensado en el público familiar y con la participación de negocios locales y (muy importante) ecológicos.

A vueltas con las decisiones, este florecimiento musical de la ciudad gallega marcaba un itinerario que, aunque posible de desarrollar a base de disfrutar tan solo 15 minutos a cada grupo para pasar al siguiente escenario –los más alejados entre sí distaban ese tiempo de camino a pie, algo que nos permitía descubrir rincones escondidos de La Coru a golpe de cardio–, también nos obligaba a seleccionar qué bandas ver en caso de querer concentrarnos en alguno de los conciertos por entero.

Con la ciudad engalanada (no en vano se acababan de llevar a cabo las Fiestas de María Pita, con SES, Miguel Bosé y Jarabe de Palo entre los músicos invitados; a la vez que coincidía la feria de cómic Viñetas do Atlántico), el festival daba comienzo el martes 8 de agosto con su selección de Noroeste Expandido y el intimismo acústico de Indomable, en la Casa Museo Casares Quiroga; un espacio excepcional con acceso libre pero restringido a la ocupación (tan solo unas cincuenta personas pudieron dar cuenta del mestizaje del músico gallego). Un lugar en el que también se dejaron caer los locales Luga y Mielitza.

festival-noroeste-captainsLa Plaza Das Bárbaras se convertía en otro de los enclaves privilegiados y de selección dispersa en la historia: allí actuaron los míticos de los 80 Aviador Dro, desarrollando una propuesta surrealmente actual a pesar de los 38 años de existencia, presumiendo incluso de la participación estelar del mismísimo Godzilla en su concierto (en realidad, uno de sus componentes disfrazado del bicho nuclear) y haciendo corear “¡nuclear sí, por supuesto!” a A Coruña entera, perturbando el silencio de las monjas de clausura a las que tan solo una pared separaba del jolgorio; y también los novísimos Captains, liderados por la alemana Fee Reega, siempre cargada de electricidad y oscuridad capaces de hipnotizar y hacer caer en su intimismo rock hasta a los más descreídos. También fue allí donde New Day, el nuevo proyecto de Amparo Llanos y Samuel Titos de Dover, se estrelló con una actuación decepcionante, que más parecía una prueba de sonido (y lo era, al aparecer con casi media hora de retraso). Por su parte, Enric Montefusco daba rienda suelta a su desnuda intensidad, compartiendo los últimos compases de su actuación dentro del público de Das Bárbaras en uno de los momentos más emocionantes de la semana.

En cuanto a los grupos autóctonos, la gran noticia fue la posibilidad de ver a los ochenteros y míticos Radio Océano, así como a los popies Pantis (Rubén, de Chicharrón, y Toño de Unicorniboat) con una propuesta similar a Ellos y una puesta en escena capaz de competir en frikismo con Travesti Afgano, los siguientes en entregarse en Das Bárbaras.

La Praza de San Nicolás servía como punto intermedio en cuanto aforo entre la Casa Museo Casares Quiroga (quizá el lugar más reducido) y la Praia de Riazor (la localización de mayor aforo, destinada a los cabezas de cartel durante el fin de semana, con una capacidad indefinida que acogió, según cifras del pasado año, a más de 25.000 personas). Sin embargo, el terrible sonido a embudo de San Nicolás nos hacía desechar la idea de bailar a ritmo de la New York Ska Jazz Ensemble o de Lisa & The Lips.

rosalia-festival-noroesteEn el Castelo de San Antón se daban cita el nuevo flamenco de Rosalía & Refree y el misticismo imaginativo y electrónico de Valgeir Sigurdsson, un artista resultado de la selección de la promotora encargada del Festival Sinsal. Estas opciones pesaban más por su experiencia estética –el hecho de contemplar un concierto en un enclave tan excepcional y mágico como el de un castillo–, que por la propia propuesta artística en sí: Rosalía y Raül Refree saben jugar con aquello que ofrecen, manifestando una verdadera nueva visión del flamenco que nos permita acercarnos a él desde nuevas (y modernas) perspectivas… pero también son un poco sosos, qué quieres que te diga. Sigurdsson, por su parte, valía más como anécdota tras su paso musical por las películas de Lars Von Trier que por su directo, quizá demasiado abstracto (amén de dilatado, debido a los fallos de sonido en sus monitores).

Dos días después, el jueves 10 de agosto, daban comienzo las Sesións Matinais (coincidiendo el sábado con el festival de autoedición y fanzines Autobán), a cargo del Colectivo Desconcierto; quizá la propuesta más celebrada: conciertos en horario vermut, de 13 a 16 horas, en enclaves caprichosos como la Rua Capitán Troncoso o la Praza José Seiller Loup en los que el turista difícilmente recabaría. En Capitán Troncoso se dieron cita el garage del gallego Sen Senra, el rock clásico del madrileño Germán Salto, el savajismo de Los Bengala y la energía vintage y elegantemente díscola de Terrier. Los dos últimos que provocaron el baile colectivo, cerveza en mano, de la mayoría de la amplia concurrencia, entre la que no faltaban niños.

malandromeda-festival-noroesteLa Praza José Seiller temblaba literalmente con la violencia visceral de Bala, uno de los grupos con mayor proyección dentro del panorama gallego, contando incluso con una gira por Japón durante el pasado año como testimonio de su alcance. Alien Tango también sorprendía con lo marciano de su propuesta, siendo perfectos teloneros de Malandrómeda, un fenómeno local de trap en gallego capaz de atraer a más público del que la pequeña placita era capaz de acoger. En el Bulevar do Papagaio, Wild Honey daba rienda suelta a su delicadeza pop, mientras las catalanísimas Les Sueques sorteaban la inconveniencia de no poder decir palabrotas frente a su público más joven, ataviadas con trajes de tenistas.

El viernes 11 y sábado 12 de agosto, las matinales daban paso, tras cinco horas de (agradecido) descanso, a los conciertos destacados en el escenario de la Praia de Riazor, construido literalmente sobre la arena de la playa. Allí, los ganadores del concurso que daba como premio la actuación en tal escenario, ejercían como teloneros de los grandes nombres del cartel. Cia Campillo, The Riggos, Eager Platypus y los trapperos gallegos Boyanka Kostova ejercían como aperitivo de los mitiquérrimos Surfin’ Bichos, con un Fernando Alfaro desganado y falto de energía, aunque capaz de dedicar a la ciudad su tema ‘Ángel oculto’, que recordó había tocado tan solo una vez, en 1992, y precisamente en la misma Coruña. Kaiser Chiefs tiraban de profesionalidad para levantar al público al que Surfin’ Bichos había prácticamente dormido.

Iván Ferreiro, por su parte, se mostraba agradecido con “sus vecinos” al tiempo que se aquejaba del cansancio (el día anterior había pasado por el Sonorama) y de los pocos días que le quedaban para cumplir 47 años. “No me cantéis el cumpleaños feliz todavía”, pedía al público. “No voy a tocar ‘Turnedo’”, agregaba, para terminar tocando su archiconocido tema ante una audiencia que se fue calentando por momentos.

tjamc-festival-noroesteThe Jesus & Mary Chain se mostraban capaces de manejar el ruido envolvente a pesar de lo difícil de la localización. En una actuación que iba in crescendo, con pausas silenciosas entre temas que incitaban al trance, los escoceses se mostraban ariscos entre ellos y poco locuaces con el público, al cual tan solo se dirigió Jim Reid para preguntar por “una camiseta”, porque tenía frío. Anécdotas banales para aderezar una actuación magistral, como no podía esperarse de otro modo a tenor de sus recientes actuaciones, ya reseñadas en este medio.

Culminaba la 31º edición de Festival Noroeste el domingo 13 de agosto con la sorprendente actuación de Vurro en el Mercado Da Colleita: tan solo un bombo, un teclado y una pequeña caja a manos de un hombre que prefiere mantenerse en el anonimato (aunque sabemos que proviene del País Vasco) ataviado con un mono vaquero y una máscara a modo de calavera de vaca. Eladio y los Seres Queridos daban por finiquitado el festival de la manera más gallega posible: con todo un homenaje a la saudade, la melancolía norteña.

En definitiva, seis días de música underground, contracultural y eminentemente gallega. Una elección para aquellos que miran más allá de la música, que observan el negocio que la ampara, la ciudad que le da vida y las calles que palpitan con la inquietud de un ser vivo. No es solo música, es arte y elección personal. Y, porque toda elección es política y todo arte es político, quizás deberíamos preguntarnos qué implica lo apolítico del género indie y de gran parte de los festivales que arrastran esta etiqueta. Y elegir. Eso sí, tampoco todo lo que brilla es oro: a la siguiente edición del Festival Noroeste valdría la pena pedirle, además de la misma implicación ética por la que podemos presumir ahora de nuestra elección, un poco más de sonoramismo en su repertorio. Aunque la selección underground fue impecable y la buena factura técnica general, los cabeza de cartel no lograron estar a la altura de toda la energía depositada en el concepto de un festival cuidado y mimado al extremo.

Fotos del Captains, Rosalía, Malandrómeda y The Jesus and Mary Chain cedidas por el Concello da Coruña.

  • SuperStrepsils

    Ya. Y porque no os han puesto publi. O porque no os han pagado los gastos. Incomprensible que una pagina que aspira a ser referente no esté en el 20 aniversario de un festival tan importante y particular como SONORAMA.

  • Está guay que hayáis decidido ir a otro festival, pero este año el cartel del Sonorama se salía.
    No sé hasta qué punto os ha merecido realmente anteponer uno al otro.

  • YA QUE VERGÜENZA QUE ANTEPONGAIS UNA APUESTA DIFERENTE AL 20o CONCIERTO CONSECUTIVO DE NACHO VEGAS (novedad, este año sin la Rosenvinge!!) , DORIAN, XOEL LOPEZ E IVAN FERREIRO, COMO SE OS OCURRE, QUÉ CARTELÓN, NUNCA SE HA VISTO NADA ASÍ EN NINGÚN RINCÓN DE LA PENÍNSULA EVER

  • ote

    Pues salisteis ganando, musicalmente el Sonorama dejaba conciertos irregulares uno tras otro, casi no destaco nada, ni Santiago Auseron medianía allí donde fueras, salvo Nacho Vegas, Planestas , Ilegales y La Granja poco dio de si, eso si si alguien no conocía a Supersubmarina creería que eran el grupo a reivindicar y no, pese a su penoso accidente eso si, no son mucho mas que el 90 por ciento de esas insustanciales bandas nacionales de las que algunos nos da sonrojo solo mencionar.

  • Justipop

    Qué ético sí, políticos que con dinero público se dedican a hacerle competencia desleal a festivales organizados con mucho esfuerzo por gente que se juega su dinero, su carrera y a veces incluso todo su patrimonio …y encima no dejan de contar con patrocinadores… menudo chollo, esto es como cuando TVE ponía publicidad y le hacía la competencia a Antena3 y Tele5…

    Si queréis vendernos el Noroeste hacerlo por su cartel y por lo bonita que es La Coruña, pero no lo vendáis como un ejemplo de ética porque esto de ética no tiene nada.

  • Larios

    Real jajajaja, Amaral, Fangoria, Leiva, Sidonie, Niños Mutantes, Lori Meyers, La Habitación Roja, etc. como cabezas de cartel, innovador, lo nunca visto en un festival español!

  • El festival Noroeste se hace siempre por estas fechas para coincidir con las fiestas de María Pita, pero lo que tú digas.

  • Chloe

    No sé que tal el Sonorama (el cartel no me llamaba), pero ya por ver a Jesus and Mary Chain GRATIS y en la playa, mientras ves más atrás niños jugando es un lujazo que he tenido el placer de vivir.

  • Larios

    Es que de hecho el Noroeste forma parte del programa de las fiestas de María Pita. De verdad que no entiendo la cantidad de gente resentida con este festival xd

  • Chepito & Pochongo

    De esto que la jennypop tiene una buena crónica de un buen festival que publicar y decide encabezarla con un titular clickbait que sirve para que la mayoría de los que pasen por aquí no la lean pero se enzarzen en polémicas absurdas en los comentarios. ¡Congratulations!

  • bart_os

    Pues, otra vez más, un gran festival. Una gozada encontrarse con Aviador Dro actuando en una plaza (en vez de tener que hacer 600 km para poder verlos en e̶s̶a̶ ̶c̶i̶u̶d̶a̶d̶ ̶l̶l̶e̶n̶a̶ ̶d̶e̶ ̶l̶l̶o̶r̶o̶n̶e̶s̶ ̶p̶o̶r̶q̶u̶e̶ ̶a̶l̶g̶u̶n̶o̶s̶ ̶a̶r̶t̶i̶s̶t̶a̶s̶ ̶n̶o̶ ̶a̶c̶t̶ú̶a̶n̶ ̶a̶l̶l̶í̶ ̶q̶u̶e̶ ̶e̶s̶ Madrid…). Por supuesto que tienen que ajustar algunas cosas pero, aún así, un 10 organizativo. GRACIAS al ayuntamiento por hacer estas cosas!!!.

  • bart_os

    Lo que comúnmente se llama “funcionariado festivalero”.

  • bart_os

    En fin, lo que hay que leer…

  • bart_os

    Dí que sí!!!. Sota, caballo y rey. Año tras año. No vaya a ser que nos salgamos de lo de siempre…

  • Eso, mejor dicho. :)

  • Pedro

    Buena decisión que no se cobre entrada y, por lo tanto, los grupos (en cuya elección no participa el pueblo) sean pagados entre impuestos y patrocinadores? WTF?

  • Pedro

    Al menos no han mencionado al SonyTangana..

  • Belmondo

    Incomprensible que un tío que no suelta un pavo para la financiación de un medio, se permita decir en lo que se tienen que gastar el dinero gente que no cobra por realizar su trabajo en dicho medio.

  • Belmondo

    Con lo de los “llorones” te has salido. Eres la mar de gracioso. ¿En tu zona tenéis todos la misma chispa?

  • Belmondo

    “organizados con mucho esfuerzo por gente que se juega su dinero, su carrera y a veces incluso todo su patrimonio….”.

    https://uploads.disquscdn.com/images/b588340f5b9174e0f2a4d949200a5af29fafc9699ddc5bdbb84e4438b75d3f3d.gif

  • xabier

    Desde luego, buen planteamiento y gran cartel.
    Y los JAMCH, impagables.

  • Si por?

  • Belmondo

    ¿”si por” qué?

  • 404 comprensión lectora not found

  • Belmondo

    ¿Eres @@bart_os:disqus? Porque si no lo eres, no entiendo que respondas a una pregunta dirigida hacia él como si fueras él…

  • Chica, vuelve a leer lo que has escrito y ahí tienes la respuesta. No tienes que entender nada, esto es internet.

  • Belmondo

    Creo que va a empezar a llover.

  • Justipop

    No opines de lo que sabes…conozco a varios organizadores y sé lo que cuesta levantar un festival. Y otros que no conozco pero como en el caso de los organizadores del recientemente desaparecido Territorios Sevilla es de dominio público que se han arruinado literalmente… Los que no se arruinan ni se juegan nada los politicuchos de turno que sueltan sin despeinarse 111.000. euros de dinero público por Kaiser Chiefs o 94.000 eurazos de dinero público por Miguelito Bosé A.K.A.Papito… En fin, si a ti eso te parece un buen ejemplo de ética…

  • Belmondo

    Hombre, tú no tenías ni idea del motivo que llevaba a celebrarse en estas fechas el festival en cuestión, y aún así has opinado.

    Por otro lado me puedes poner ejemplos tuyos, o te puedo poner ejemplos de sinverguenzas que levantan festivales para aprovecharse del personal y timarles, tanto a los que asisten, como a los que trabajan allí. Si es por poner ejemplos, pues pongamos todos.

    Yo personalmente esto de que la gestión pública se tenga que retrotraer para no perjudicar a lo privado, no lo veo. Al final este tipo de deferencias conducen a que se forren unos pocos (legalmente).

    Así que permite que me siga partiendo la caja con tu descripción del empresario festivalero sufridor. Que tengo unos cuantos a mis espaldas y sé de qué va el tema.

  • bart_os
  • Trotskistas y Capitalistas

    Los que somos de Coruña sabemos de sobra que el Noroeste tiene poco de izquierdas y mucho menos de ético, visto desde fuera parece muy bonito pero si escarvas la superficie verás dedazos, más dedazos y cultura para gente de las mal llamadas clases medias, no veréis un concierto en un barrio obrero. Luego el festival ya no se llama Noroeste sino NOROESTE ESTRELLA GALICIA, una empresa muy querida por el ciudadano medio pero que sin embargo es famosa por sus abrasivas – por no decir algo más feo – prácticas comerciales entre los pequeños hosteleros de la ciudad a la que el gobierno Municipal casi regaló los únicos campos de fútbol municipales – obviando el Estadio de Riazor – por cuatro perras, obligando a muchos chavales a conducir 20 minutos para jugar un partido. Conociendo la solidez intelectual del tipo que organiza este festival no debería sorprenderos tanto, os recomiendo hacerle una entrevista o sino simplemente buscad en google fotos y veréis a qué otros árboles se venía arrimando antes de fichar por la Marea.

  • Justipop

    Yo no he opinado de las fechas. Ni he opinado de la calidad del festival, de hecho yo como asistente hubiese preferido ir mil veces al Noroeste que al Sonorama.

    Lo que critico es que este festival no me parece un ejemplo ético como defiende este artículoa. Que haya sinverguenzas en el mundo de los festivales, igual que en todos los sectores, no lo voy a discutir, pero eso no quita la realidad de que hay muchos pequeños empresarios que levantan festivales por toda España con mucho trabajo, mucho esfuerzo y arriesgándose mucho. No todos los festivales están organizados por Live Narion….

    Y por más que te empeñes, tal y como está la situación en España y con la de gente necesitada que hay, no me parece ético ni moral ni decente pagarle por un concierto 94.000 euros de dinero público a Papito o más de 100.000 euros a un grupito inglés…

  • Belmondo

    A ver, háblame de esos maravillosos festivales organizados por esos abnegados empresarios que sean un ejemplo ético. Porque yo de todos a los que he ido al final te quedas con el menos malo, porque al final se suele tratar al asistente como una vaca a la que ordeñar y si se puede recortar en algo y que repercuta tanto al público como al asistente, pues se hace. Total, hay que maximizar beneficios, y si se jode alguien, que no sean ellos. Pero lo dicho, ponme ejemplos.

    Y por otro lado pues oye, si quieres ya quitamos todas las partidas presupuestarias para cultura. Eliminamos cualquier gasto de este estilo y te quedas contento. No vaya a ser que el estado nos proporcione algo de ocio y entretenimiento y vayamos a la bancarrota por eso. Si se tiene que sufrir se sufre.

  • Bonmatuit

    Así que estás en contra de que se apoye la cultura musical alternativa. Pagar en cada pueblucho de España sumas millonarias por la Rosarillo, la Olvido Gara y el otro, el Bosé y el Melendi, bien. Convertir A Coruña en un escenario en sí misma con 100 artistas independientes en un festival con grupos locales, gallegos e internacionales, mal.

  • Pedro

    Yerras en la mayor: No estoy en contra de que se apoye la cultura musical alternativa, estoy en contra de que se haga un uso déspota del heraldo público. Quiero que sea el pueblo en asamblea quien decida. Y si se decide que no vuelvan por aquí GY!BE y que La Terremoto en duo con La Pantoja toquen todos los días de la semana, pues adelante. Pero si no es democracia, que no haya impuestos.

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