Ghostpoet / Dark Days + Canapés

Por | 09 Sep 17, 11:53

ghostpoet-dark-daysCuatro álbumes y dos veces ya nominado al Mercury Prize (por su debut, ‘Peanut Butter Blues and Melancholy Jam’, y por su tercer disco, ‘Shedding Skin’). Obara Ejimiwe, el hombre tras Ghostpoet ya ha superado la etiqueta de “promesa”. Y en su cuarto álbum, el más orgánico y sensual, se ha afianzado definitivamente. ‘Dark Days + Canapés’ es un artefacto algo fuera del tiempo. Menos electrónico que su debut, mucho más clásico que el anterior ‘Shedding Skin’, aquí Ejimiwe se mueve entre el blues, el acid jazz, un algo de cabaret y un mucho de trip-hop. De hecho, el disco tiene una atmósfera muy propia del sonido Bristol: hay ecos de Tricky y de Portishead –no en vano, Daddy G de Massive Attack participa en la polvorienta ‘Woe is Mee’–. Pero también de The xx, Radiohead, PJ Harvey y, especialmente, de Nick Cave. Influencias que, aun siendo evidentes, sirven precisamente para potenciar la avasalladora personalidad de Ejimiwe.

Su voz, su acento tan marcado, su manera de cantar recitando -prácticamente salmodiando-, resulta desafiante, irónica, sensual, sofisticada… y condescendiente. Pero aparte de su voz, su principal arma, el disco destaca también por una “adhesividad” inmediata. Construido sobre piano –a veces desquiciado, otras solemne–, líneas de bajo gruesas y arreglos de cuerda, Ghostpoet consigue una cadencia general algo indolente pero afilada y nerviosa a la vez, que cristaliza en canciones fuertes y carismáticas. Este es un disco amenazante y oscuro, pero al que cuesta muy poco entrar.

Su primera canción, ‘One More Sip’, puede confundir, pero en cuanto empieza la perturbadora introducción de ‘Many Moods at Midnight’, se impone la sensación de que estamos ante algo excitante; los aires de Joy Division y blues pantanoso de ‘Trouble + Me’, muy Nick Cave también –incluso parece imitar su manera de cantar–, la elegancia y cierta dulzura que cabalga sobre un contrabajo y arreglos de cuerda de ‘(We’re) Dominoes’, el riff afilado y distorsionado de ‘Freakshow’ subrayando el estribillo… Y, cuando parece que quizás Ghostpoet se empieza a repetir un poco, llega ‘Dopamine I Do’ –historia de vouyerismo en la era de Instagram–, e irrumpe la voz de Eera, aguda y fantasmagórica, dándole la réplica como chica-objeto, para aligerar la estructura y, a la vez, dar profundidad al discurso. Pero para profundidad, la arábiga ‘Immigrant Boogie’, una de las piezas que más asustan; un envoltorio perturbador para una letra dura y amarga sobre inmigrantes ahogados mientras trataban de alcanzar en balsa un futuro mejor ante la impasibilidad occidental. Hacia el final, sus insistencia en las mismas estructuras puede provocar cierta sensación de monotonía y le resta brillantez a este ‘Dark Days + Canapés’, pero no se puede ignorar su carácter magnético y su atmósfera humeante.

Calificación: 7,8/10
Lo mejor: ‘Many Moods at Midnight’, ‘Trouble + Me’ ‘(We’re) Dominoes’, ‘Dopamine I Do’, ‘Immigrant Boogie’
Te gustará si te gustan: Nick Cave, Tricky, Massive Attack, PJ Harvey
Escúchalo: Spotify

Etiquetas:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR