Lindstrøm / It’s Alright Between Us as It Is

Por | 24 Oct 17, 14:26

lindstromEl productor noruego Lindstrøm es citado a menudo entre la crítica como uno de los principales representantes del space disco de nuestro siglo gracias a sus colaboraciones en la década pasada con su paisano Prins Thomas o a su seminal álbum ‘Where You Go I Go Too‘, que el año que viene cumplirá una década. Pero Hans-Peter ha hecho también cosas diferentes, como algún hitazo electro como ‘Games for Girls‘ con Say Lou Lou, un álbum con Christabelle que dividió al público o, el año pasado, un EP que le daba uno de sus mayores hits, ‘Closing Shot’.

‘It’s Alright Between Us as It Is’, su primer disco en solitario en 5 años, el primero desde el malogrado ‘Smalhans‘, es un compendio de muchos de los territorios explorados durante su carrera. De hecho es un álbum en solitario tan solo técnicamente, pues relucen en su secuencia de 9 canciones -y 2 son intro e interludio- hasta 3 colaboraciones con 3 vocalistas femeninas que indudablemente marcan el curso del álbum. Son nada menos que Frida Sundemo (autora de ‘Indigo‘), Grace Hall (con quien ya trabajó en ‘Home Tonight‘) y Jenny Hval (autora de ‘Blood Bitch‘).

Tras la intro de rigor, el álbum se abre con dos instrumentales marca de la casa que exploran los terrenos del cosmic disco del productor, pero también se acercan por ejemplo al acid. ‘Spire’ y el single ‘Tensions’ son temas muy funcionales que dan lo que quieren a los viejos seguidores de Lindstrøm: especialmente el segundo cuenta con pasajes oníricos, sugerentes y preciosos. Un viaje de los que no en vano han dado lugar a un género de nombre muy ilustrativo.

Con ‘But Isn’t It’ empieza la lista de colaboraciones. La canción con Frida comienza como todo un himno de italo y electro -género ya tanteado por Lindstrøm en el pasado-, si bien su estribillo en lugar de explotar recula, impidiendo que la composición se convierta en un verdadero himno, como sí habrían querido Röyksopp y Robyn. El final de la canción se inclina definitivamente hacia el ambient, quizá porque pese a la aparición del guiño house de ‘Shinin‘, el álbum, concebido como un todo como muestra el hecho de que las 9 pistas vayan unidas, prefiere entregarse finalmente a la introspección.

Así lo muestra una hablada ‘Bungl (Like a Ghost)’ que confunde un poco. Escuchamos a Jenny Hval arrastrando una lápida “a sus espaldas” y repitiendo “this is my inscription / this is my handwriting”, pero la cantante no consigue hacer de la canción una pieza emocionante ni tampoco siniestra, sobre todo después de la luminosa y cinematográfica ‘Drift’. Más bien parece Miss Kittin, lo cual seguro que no era el objetivo si atendemos a la última canción jazzy, como inspirada en los Radiohead de ‘Pyramid Song’, titulada ‘Under Trees’, por alguna razón la más larga del disco.

No hay mal material en ‘It’s Alright Between Us as It Is’, aunque cabe preguntarse si no sería un poco mejor si sus momentos electro fueran un poco más llenapistas y los emocionales un poco más emotivos. Sobre todo porque el nombre del álbum sale de una frase de ‘Fresas salvajes’ de Ingmar Bergman en la que se plantea el sentido de la vida y el disco en pocos momentos apunta tan alto. En pos de hilvanar todo el álbum y forzar una historia intensísima con él, Lindstrøm no ha terminado de sacar todo el brillo posible a algunas de las piezas por separado.

Calificación: 7,3/10
Lo mejor: ‘Tensions’, ‘But Isn’t It’, ‘Shinin’
Te gustará si te gustan: tanto el primer Lindstrøm como el más italo como el más intenso, todo a la vez.
Escúchalo: Spotify

  • mardebering

    ¿que pasa este tío no conoce a Goldfrapp?
    por dios¡¡¡

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