Ornamento y Delito / El glamour de las provincias

Ornamento y delito han publicado su nuevo disco un 14 de diciembre en lo que podríamos considerar el suicidio comercial de la temporada: una fecha como esa sólo sale bien a gigantes del tamaño de Beyoncé, pues el resto de los seguidores de la música ya tiene para entonces su lista con lo mejor del año cerrada, además de un pie en la correspondiente cena de empresa o de amigos. Es una pena que haya sido así, pues a pesar de la ausencia de un single tan destacado como ‘Bono es Dios‘ o ‘Madrid‘, ‘El glamour de las provincias’ esconde el mismo potencial que, como mínimo, los discos de Pablo und Destruktion, relativamente mediáticos.

El título de ‘El glamour de las provincias’ se debe a la dedicatoria del álbum “a la memoria de los dos Josetxos y Roberto C. Meyer”. Además del músico y DJ pamplonés, Ornamento y delito se han de referir a Josetxo Anitua de Cancer Moon y Josetxo Ezponda de Los Bichos, a quien se dedica abiertamente una de las pistas del disco, llamada de manera muy significativa ‘Hacia la eternidad’. En ella se elogia entre otras cosas el magnetismo de Ezponda “en disco o en vídeo / te miro sin parpadear”, llegando a la conclusión: “El tiempo cayó a contrapié / en el glamour de las provincias / como el de Nick Cave / paleto y raro / sitio equivocado”.

Estamos ante una de las canciones más inmediatas del largo, gracias a sus coros casi surferos, a su potente estribillo y a su brevedad -es la más corta de todas, sin llegar a los 3 minutos de duración-, pero no ante la única. ‘Milton’, sumida en el romanticismo (“nada me ha dolido igual que aquel abrazo”) y en la confusión propia de una señora crisis de identidad (“lo vuelvo a añorar de corazón / y no sé qué echo de menos, si aquel lugar / si a ti o al que era entonces yo”), justifica pese a su letra que se hable de este álbum como “el más luminoso de Ornamento y delito”. Las temáticas son tan sombrías como esta o la inmigración o los refugiados (‘Canción para Europa’, en la que dicen que “se agotó el manantial de la felicidad / viajan los individuos por no llorar”), pero las canciones tienen más ganas de alzarse como himnos optimistas que nunca. Y si no, atentos a los teclados de lo que han llamado nada menos que ‘Soledad’.

Garikoitz Gamarra, Roberto Berlanga y compañía no han abandonado, como muestra su tema sobre Europa, su particular retrato social, que se tiñe de costumbrismo en ‘Red Bull’, una canción que merecería haber cerrado un episodio de la tercera temporada de ‘Twin Peaks’ gracias a su poso dream-rock. Su letra -de nuevo- va por otro lado: “eres minusválido, bebes Red Bull / currabas a mi lado / eras de Ultrasur (…) Hoy te he encontrado junto al Carrefour (…) Neonazi idiota, ¿qué harás tú?”. Y luego está la muy Destroyer ‘La mitad del cielo’ (inspirada en la peli homónima), que parece un retrato feminista de una mujer mayor llamada Rosa (“sale adelante el restaurante, que tú eres mujer / pero de nadie”), pero como ‘Muchos hijos, un mono y un castillo‘, esconde sorpresa (“esas natillas hacen fuerte / a una camisa vieja de la falange”).

Las nuevas canciones de Ornamento y delito tienen más enjundia que nunca, con mención especial para el cierre, in crescendo, de ‘Experiencia y pobreza’, una especie de número circense, rocambolesco, un tanto Bowie, sobre llegar a los 40 y no sentir nada: “nada en mi interior, nada, he buscado y no (…) miento si digo que sí: nada, yo nada aprendí”. Este tema aparentemente nihilista está inspirado en un artículo de Walter Benjamin de 1933, en el que, como nos cuenta el propio grupo, “hablaba de la experiencia fragmentada de la Modernidad, de cómo los hechos y las vivencias se acumulan, pero somos incapaces de construir un relato coherente que les dé sentido”. Lo curioso es que (Benjamin) no añora la vida tradicional, sino que “considera que la Modernidad había dejado al descubierto el engaño que se escondía en las premisas sobre las que se había construido la tradición”. La música te eleva, dando a la canción un cierto toque de ambigüedad, inspirada por “el alivio de quitarse de encima un montón de escombros que impedían buscar nuevos caminos para, esta vez sí, dar batalla y tratar de elevar un poco la realidad a través del ideal”. “Sobre los escombros de este mundo acabado construiremos otro mejor”, nos revela el grupo en una mini entrevista sobre esta canción que publicaremos en breve, subrayando que el fondo de esta banda medio maldita va mucho más allá de un par de punteos post-punk y teclados new-wave.

Ornamento y Delito tocan este jueves 8 de febrero en Madrid, el sábado 10 en Barcelona, el 9 de marzo en Valencia, el 10 de marzo en Tarragona, el 14 de abril en Bilbao y el 27 de abril en Segovia.

Calificación: 7,5/10
Lo mejor: ‘Experiencia y pobreza’, ‘Canción para Europa’, ‘La mitad del cielo’, ‘Red Bull’, ‘Hacia la eternidad’
Te gustará si te gusta: Pablo und Destruktion, Destroyer, Nacho Vegas, David Bowie
Escúchalo en: Spotify

Sebas E. Alonso :