Nathy Peluso: “Cuando uno va con una pretensión ya está metiendo la pata”

Por | 19 Abr 18, 23:59

La argentina afincada en Madrid Nathy Peluso se ha convertido en una de las mayores promesas de los últimos tiempos en España gracias a canciones como ‘Corashe‘, ‘Alabame’ o ‘La Sandunguera‘ que, moviéndose entre el hip-hop, el neo-soul, y más recientemente, la música latina, y sobre todo gracias a unas letras y una voz muy personales, están definiendo el estilo de una artista ultra carismática, segura de sí misma al 200%, con las ideas muy claras y sin pelos en la lengua. Nos hemos sentado con Peluso, que acaba de volver de realizar una gira por América Latina y Europa, en un bar de Barcelona para hablar sobre su propuesta y sobre su nuevo EP, que presenta este viernes 20 de abril en Sala Apolo de Barcelona, por cierto, con todo agotado, como me informa Peluso nada más sentarnos en la mesa.

Una de tus grandes influencias es Celia Cruz. El año pasado, NPR publicó una lista de los mejores discos de la historia hechos por mujeres e incluyó ‘Son con Guaguanca’. Aunque Cruz es muy conocida, no es tan habitual que sus discos se reconozcan, al menos en los medios anglosajones. ¿Qué te inspira de ella?
Celia Cruz me inspira como icono por su actitud, carácter y por la inspiración artística en general. Es un icono latino muy necesario que ha marcado un antes y un después en la salsa. Siempre ha contado con músicos de mucha calidad, y ha llevado la salsa a muchos lugares. No digo que haya sido fundadora de la salsa, pero fue un icono mundial de la salsa y la ha representado alrededor del mundo. Yo no soy música de salsa pero la salsa me identifica mucho en mi manera de sentir y concebir los ritmos. Cruz, por su sabrosura y naturalidad, es como Lola Flores. Esas mujeres no eran iconos de belleza como la concebimos hoy en día, eran ejemplos de mujer natural, feliz y que se dedicaba a lo que quería ser.

“Me interesa ser icono pero no por mí, sino por lo que yo puedo causar en la sociedad”

Has dicho que buscas hacer música de calidad y al mismo tiempo ser un icono. Es algo que tienes muy claro.
Es una cosa muy inmensa, pero son retos que yo me pongo a mí misma y por los que creo que yo he venido al mundo. Cada uno tiene su misión.

¿Ser icono se busca o te ocurre?
Es relativo. No se puede buscar ser un icono. Cuando uno va con una pretensión ya está metiendo la pata. Yo nunca planeé lo que me está pasando ni hice música pretendiendo ser un icono. Una vez me encuentro en esto me planteo que quiero hacer música de calidad porque quiero rendir culto a la música, pero también ser un icono. Ser un icono puede ayudar a muchas personas en este mundo, y yo sé lo que voy a promover y es algo muy sano. Me interesa ser icono pero no por mí, sino por lo que yo puedo causar en la sociedad. Me lo propongo como un reto pero ya no porque yo quiera ser una estrella, que también, todos queremos sobresalir y ser protagonistas de algo, sino porque yo lo que quiero es hacer buena música y que la gente me escuche. Y creo que soy un personaje bastante peculiar como para crear influencia.

Buscas representar algo, y por ejemplo se habla de ti como icono feminista, aunque tú te has desmarcado de la etiqueta, entiendo porque, al fin y al cabo, las etiquetas causan rechazo y tú buscas hablar a todo el mundo.
Yo no quiero ser una etiqueta. Con mis actos demuestro mi opinión ante esta posición. Mis letras y mi posicionamiento como música, como mujer en el mercado, como businesswoman, lo dice todo. Apoyo a full a la mujer, pero también al hombre. Yo lo que quiero es ya dejar de diferenciarnos, esa es la evolución. Evidentemente apoyo a todas esas mujeres a las que han hecho sentir menores o incapaces de algo, para mí todos somos capaces de lo que nos propongamos porque la fuerza está en el interior, no en lo que tengamos entre las piernas. Esa es mi etiqueta y es algo muy largo de relatar, no lo puedes definir en una palabra.

Por eso los hombres también pueden identificarse contigo, no solo las mujeres.
Si te soy sincera, yo no he estudiado el feminismo, y a mí me da respeto etiquetarme de algo en lo que no me he especializado. Creo que lo que yo promuevo se acerca a una persona feminista. Yo halago a la mujer, hablo por ella y hablo por el hombre. Hablo por el respeto y el amor, que es lo más importante.

¿Cómo llegas a Guayaba Records, antes de Everlasting?
Yo hice un concierto con Big Menu, recién estaba empezando, y tocaban FANSO, que están unidos con Guayaba Records desde el primer momento. Era un grupo muy majo, nos caímos muy bien y ellos confiaron en mí, vieron potencial y me quisieron ayudar desde el amor a la música. Hicimos una crew bonita e hicimos vídeos. Sobre todo CraneoMedia fue un impulso muy importante porque hicieron las visuales de ‘Esmeralda’ y ‘Alabame’. Los visuales hoy en día ayudan mucho.

“‘La Sandunguera’ define otro comienzo porque es la presentación de mi personaje”

¿Y a Everlasting?
Everlasting se interesó por mí, en un punto en que yo ya estaba más arriba. Y fue un acuerdo clásico, que me gusta, porque con él puedo dirigir toda mi movida, nadie me dice cómo tengo que hacer las cosas. Me aconsejan y me ayudan. Es un equipo my grande de gente que es Nathy Peluso, muy necesario a estas alturas porque yo sola no lo puedo llevar todo. Si estás de gira por el mundo no puedes mover tu disco por las discográficas, hay un momento que necesitas un equipo que te ayude y gracias a Dios he dado con una discográfica que me trata muy bien y confía mucho en mí.

‘La Sandunguera’ es una canción de las que hacen carrera, un punto de inflexión total… ¿La ves así?
Sí porque es el single de mi primer mini disco, porque es un EP pero para mí es un álbum por el trabajo que ha conllevado… Para mí TODO es importante, por ejemplo ‘Corashe’ marcó un antes y un después, se ha convertido en un himno para mis fans. ‘La Sandunguera’ define otro comienzo porque es la presentación de mi personaje, que soy yo misma, pero define un punto estético y sonoro más concreto.

Escuchando ‘La Sandunguera’, sorprende la línea más neo-soul y R&B del resto del EP. Son unos estilos que no se hacen tanto en España.
Yo pretendo despegar mas allá de España. Quiero demostrar que no solo hago hip-hop, que soy capaz de hacer lo que me proponga. Yo no concibo la música como un género, yo la vivo y la adapto desde mi punto de vista. Hay veces que una se levanta con ganas de escuchar bossa nova y otras [NdE: empieza a sonar Queen] de escuchar Queen. Si hiciera siempre hip-hop llegaría un momento que me aburriría.

“La tristeza es algo positivo, si no estamos tristes, ¿cómo detectamos la felicidad? Para mí llorar es una muestra de valentía y de fortaleza”

‘Estoy triste’ es curiosa. Tiene partes muy diferenciadas. Empieza con una salsa, que, por cierto, ¿de dónde ha salido? Parece un sample…
Es nuestra. Es una composición que hicieron unos colegas de la salsa, que se dedican al latin y al jazz, y de buenas a primeras, con Peter Party, mi productor, se la marcaron, la grabaron y me la mandaron. Para mí fue una sorpresa, fue un regalo para la intro del disco.

En la canción, después ya apareces tú, llorando, gritando “la concha de su madre”… y entonces empieza la canción. Es muy impredecible.
Es un cóctel. Todo empieza por la portada. La Sandunguera es un personaje que uno se imagina todo el tiempo despampanante, de risas y buen rollo… y me parece injusto que un ser público y expuesto como somos los músicos o cualquier personaje medio famoso que pueda ser reconocido tenga que estar siempre bien y contento. Es esa contradicción de reclamar nuestra condición de humanos, concebirnos como lo que somos, personas que también sufrimos, como todos, y concebir la tristeza como algo positivo, porque si no estamos tristes, ¿cómo detectamos la felicidad? Para mí llorar es una muestra de valentía y de fortaleza. Yo estoy en un proceso muy complicado, yo llevo sin pisar mi casa 4 meses, no tengo armario, vivo en una maleta, estoy un poco cansada… y también estoy muy feliz y pletórica, pero esto cuesta y también lloro y me siento perdida. Y me siento orgullosa de reconocer que en algunos momentos La Sandunguera reconoce su condición de humana y muestras las preguntas existenciales que se ha planteado toda la vida el ser humano, la tristeza… Hay un montón de estados anímicos en el disco, ‘Hot Butter’ es vacilona, ‘Gimme Some Pizza’ muestra otra contradicción: ¿por qué el comer no es sexy? Es una reflexión de un montón de estados de los que no solemos hablar.

Un artista no suele explotar esa vulnerabilidad a menos que sea en una canción o en un videoclip. Tú buscas que eso forme parte de tu personaje.
Para mí, Nathy Peluso, el personaje, puede ser un reclamo de naturalidad, y la gente que me admire puede sentirse orgullosa de eso y de no tener miedo a mostrarse tal y como es. Todos estamos tristes en algún momento de nuestra vida y no tiene ni por qué haber una razón. Sentirnos perdidos es bonito, sentirnos devastados es algo que hay que saber sentir, hay que saber disfrutar de eso también porque, cuando desaparece, se disfruta de otra manera. Si siempre estuviéramos felices sería muy aburrido. Es necesario ver un poco de oscuridad para que luego el sol brille más.

“Para mí una buena margarita te define si la pizzería es buena o no”

‘Gimme Some Pizza’ es probablemente la canción más romántica jamás dedicada a una pizza. ¿La concibes como una broma o va totalmente en serio?
No es nada cómica. Sé que puede dar lugar a pensar que es graciosa porque es una tía cantándole a una pizza, pero es una ironía. Si la canción concibe una risa es porque yo me río del oyente que se piensa que es graciosa. ¡Todos amamos la puta pizza!

Bueno… yo no. [NdE: Nathy Peluso alucina]. ¡Yo detesto el queso!
¡Qué pena! Te pierdes uno de los grandes placeres de la vida.

Me lo han dicho.
Pero también evitas estar muy gordo, porque eso engorda muchísimo. Evitas un gran vicio. Yo no tengo vicios, pero el queso… oh shit. La pizza es un gusto universal. ‘Gimme Some Pizza’ es un reclamo a una mujer siendo sexy pidiendo comida. Es algo serio. ¿Tú has visto a las mujeres que están poniendo en las revistas? Siempre es la misma historia. Así no vamos a ningún lado. Solo vas a provocar frustración en la gente, porque no es real. Qué menos que, si yo tengo una voz popular, poder reclamar la naturalidad de la que te hablaba. Y la canción tiene también ese punto de hacer yo lo que me sale del coño. Me encanta cantar romántico diciendo esto. ¿Cómo te la clavas diciendo todo el tiempo la misma frase sin aburrir a la gente?

Cómo hago para que la palabra pepperoni suene romántica…
Es muy interpretable. Es un abanico de posibilidades. Yo la he hecho para que cada uno la conciba como quiera.

¿Cuál es tu pizza favorita?
Para mí una buena margarita te define si la pizzería es buena o no. Si tu pones una base de pizza con tomate, queso y orégano, si la pizza es buena, no hay más que discutir, porque no tiene nada. Una pizza margarita es la clave.

“Se ha perdido la noción de lo que es el trap. El trap, la palabra, ha sido una moda que los medios se han apoderado para crear audiencia”

Hablando de cosas que crean adicción, ¿estás harta de que te pregunten por el trap?
Me estoy alejando de esa pregunta porque con el disco lo he dejado bastante claro [que no hago trap]. Llegó un momento que estuve muy harta, pero pienso que, poquito a poco, la gente se va a ir dando cuenta de lo que hago y de que está muy lejos del trap. Ya se ha perdido la noción de lo que es el trap. Yo escucho trap, pero yo no hago trap. El trap exige unas condiciones de vida que yo no tengo, sino es paripé. El trapero es un chaval que vive en el ghetto y tiene movidas de las que hablar. Yo soy una tía muy tranqui, no tengo esa clase de vivencias.

En los medios se utiliza mucho la palabra trap para definir el sonido de ciertos artistas, pero la gente en la calle parece que pasa un poco de diferenciar qué es trap y qué no.
El trap, la palabra, ha sido una moda que los medios se han apoderado para crear audiencia, y han recopilado a una serie de artistas con una determinada estética y los han metido dentro del trap. Pero los medios no tienen la sabiduría máxima para dictar el estilo de un artista. La música dicta por sí sola.

¿Cómo va tu disco? ¿Qué visión tienes de él? ¿Cómo va a ser?
Irá saliendo sobre la marcha, yo voy creando canciones y eso va determinando lo que va a ser. De momento llevo unas pocas y no sabría decirte, pero sí sé que va a ser un discazo. Además hecho con muy buenos músicos. Yo concibo la calidad musical como música hecha con amor, con la pretensión de hacer sentir algo y rendir respeto a la música. De ahí salen las cosas más grandes. Yo no persigo la fama ni ser mainstream. Eso viene solo si haces buena música. La clave no está en perseguir la guita, eso son polleces, que son efímeras.

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  • Justipop

    Qué horror!! Ella, su música y sus respuestas….no hay por donde cogerla…

    El trap, como cualquier otro género musical, lo puede hacer quien quiera, ya sea un chaval o una chavala (menuda machista la tipa!!), tanto como si es de un barrio pobre como si es de Beverly Hills. Otra cosa distinta es que si hablas de historias chungas de barrio, de violencia, drogas y demás temas tópicos del género… resulte más creíble en alguien que las ha vivido en primera persona. Pero eso ocurre con cualquier género no sólo con el Trap.

  • Cargama

    No entiendo porque el artista con frecuencia sataniza la pretensión. Si eres alguien que visiona, crea o produce te correlacionas con la pretensión, punto, pretensión es pretender; serlo no está mal siempre y cuando tengas la suficiente inteligencia emocional cómo para saber manejarla. En fin, pesada como ella sola y esnobista con todas sus letras.

  • funambulista

    De acuerdo contigo, me parece falsa modestia. A mi me gustaría saber que opina de La Lupe que quizá fue una de las mejores intérpretes cubanas. Celia se deshizo de ella, la destruyó… y yo aprovecho para reivindicarla porque era un talento y la primera que brilló junto a Tito Puente. Bicos amigo mío

  • Cash.S.S

    Los videoclips que ha sacado no están mal, ¿¿¡¡pero esa tontería de ”acento” , si se puede llamar así.!!??

  • Cargama

    Lo es, sobre todo cuando habla de ser un icono, pero no por ella, sino por… ella. A La Lupe la escuché una vez, qué forma de cantar tenía esa señora.

    ¡Te quiero!

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