Dr. Dominique & Mr. A

Dominique A(né) es desde hace unos diez años un referente ineludible en el pop-rock europeo. Empezando como un modesto artesano de canciones que revitalizó de forma inesperada la chanson francesa, poco a poco se ha convertido en una de las figuras más sólidas del rock internacional.

Ayer presentó en un salón renacentista (o así) de la Casa de América su séptimo álbum ‘L’horizon’, a punto de editarse en nuestro país. En solitario y con su guitarra acústica, empezó desgranando una selección de sus prometedores nuevos temas (destacaron ‘L’horizon’ y ‘La Pleureuse’), dejando algunos de los más conocidos (‘Tout serà comme avant’, ‘Antònia’, ‘Pour La Peau’) para el final del set, que duró unos cuarenta minutos. Más allá de la calidad compositiva de Dominique A, en directo impresiona su talla como intérprete, algo que en el mundo del indie suele ser obviado e incluso despreciado.

Y desde la cercanía de una primera fila es verdaderamente impactante cómo la persona afable, bromista y simpática que da las gracias y presenta las canciones (se presentó con un ‘Bienvenidos… a mi casa’), se transforma desde el primer acorde en un ser apabullante, que da literalmente miedo. Patea con tal agresividad la tarima del escenario que parece que se derrumbará de un momento a otro. Alguien que con una estrofa podría partirte el corazón en dos o dejarte sin aire (bueno, esto ocurre a menudo). Alguien que da la impresión de ser capaz de matar si alguien le interrumpiera. Debería estar prohibido morirse sin haber visto a tamaño artista en directo. 9

Los comentarios de Disqus están cargando....
Share
Publicado por
Raúl Guillén