– Que no se lavó el pelo, por eso se tuvo que poner ese pañuelito.
– Que acababa de regresar de un viaje interestelar y no le dio tiempo a cambiarse.
– Que venía de protagonizar una película vestida de Mosquetera y no se acordó de quitarse las botas.
– Que se ha quedado ciega y se ha puesto lo primero que ha encontrado en una tienda de la NASA.
– Que la han obligado a punta de pistola a vestirse así.
En el caso de no cumplirse ninguno de estos supuestos sólo puede haber una respuesta a este look tan horripilante: que esta mujer tiene uno de los peores gustos del mundo. Ya sabemos todos que Jenny from the block es una macarrilla de gustos ordinarios venida a más, por lo que en su vestuario suelen predominar los oros, pedrerías y ornamentos barrocos. Es muy normal verla enseñar el ombligo a la mínima que te descuidas -algo bastante feo a su edad, sinceramente- y embutirse en pantalones dos tallas menores que la suya, pero lo que llevó a esta gala es un desbarajuste antológico.
Empezando por las botas, no podemos parar de observar el horror a lo largo y ancho del cuerpo de Jenny aunque lo peor es, con diferencia, esa extraña capucha-pañuelo sin sentido. Después de darle muchas vueltas he encontrado una respuesta a este peculiar accesorio cabecil que, espero, no sea más que una anécdota que no trascienda a las tiendas. Jenny, gran admiradora de todo lo latino y español, se inspiró para su modelito en esa infravalorada película que es ‘El Ete y el Oto’ de los hermanos Calatrava. Sí sí, no me lo estoy inventando y aquí está la prueba que demuestra que Jennifer es una gran admiradora del feo de esta simpática pareja de hermanos. Y pensar que encima esta tipa tiene su propia línea de ropa y que desfila en la New York Fashion Week… El mundo está loco.