Discos de la década: Morrissey

Si sin ‘I Am A Bird Now’, hoy no estaríamos hablando de Antony, probablemente sin ‘Morrissey, You Are The Quarry’ (atentos a la coma de la portada), hoy no estaríamos hablando de Morrissey. El disco tiene sus detractores incluso entre sus fans, especialmente entre los que, por edad, tienen muy clavados ‘Viva Hate’ y ‘Vauxhall And I’, o también los que defienden el carácter experimental o más alejado de su sonido de discos como ‘Your Arsenal’. Sin embargo, es innegable que con este álbum Morrissey volvió a conquistar a una nueva generación de fans después de 7 años, que se dice pronto, de silencio (ya sabéis que nos encanta decir esto de «años de silencio»).

Los primeros segundos del disco aturdían. Hicieron creer por momentos a todos los que no habían oído antes el primer single en radio, que Morrissey se había arrancado a hacer un disco electrónico, pero nada más lejos de la realidad. Salvo alguna base rítmica por aquí y por allá, ‘Morrissey, You Are The Quarry’ era básicamente un disco de pop-rock de guitarras.

Así lo demostraron sus singles, tan claros y certeros que fueron limpiamente escogidos. El primero fue ‘Irish Blood English Heart’, un tema totalmente «sing along» que con muy pocas escuchas te aprendes de pe a pa, a pesar de mencionar a los torys y a los laboristas y de sus ganas de escupir sobre el nombre Oliver Cromwell, gorgorito mediante. Otra de las polémicas canciones políticas de Mozz.

El segundo incluso tendría más éxito entre el público, fue un «must» de toda sesión indie durante 2004 y hablaba sobre bandas y gamberrismo. Los ecos finales «away-he-hey-he-hey» todavía resuenan en nuestras cabezas cuatro años después.

También había momentos en el disco para esos complejos de inferioridad, traumas y amores imposibles que siempre han caracterizado a Morrissey, dentro y fuera de los Smiths. ‘Let Me Kiss You’ sería además cantada unos meses después de la edición de este disco junto a Nancy Sinatra

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El intento de reconciliarse con la religión en ‘I Have Forgiven Jesus’, lo que no le gustaba de vivir en América, donde residía en la época en ‘America Is Not The World’ y… ¿las lesbianas? en ‘All The Lazy Dykes’ son otros de los apasionantes temas del disco. Pero incluso por encima de sus letras, el disco encuentra momentos de intensidad casi insuperable gracias a su voz y a la música del álbum. La repetición «Do you hate me, do you hate me, do you hate me» de ‘I Have Forgiven Jesus’ es tan emocionante como el simpático «Could it be that I like you» de ‘I Like You’ o el «Take me in your arms and love me, would you do? would you do» de ‘The World Is Full Of Crashing Bores’ muestran al mejor Morrissey en perfecta conjugación con sus músicos, Alain Whyte entre ellos, y en la producción del ya desaparecido Jerry Finn.

El disco reconciliaría a Mozz con el público británico y con el público en general y será siempre su álbum más vendido, con más de un millón de copias. Se quedó, eso sí, sin el número 1 en Reino Unido, y se tuvo que conformar con el número 2 por detrás de Keane. Siempre obsesionado por las listas y el éxito, en un concierto llegó a bromear: «Sobre ‘You Are The Quarry’, si te llamas Keane, mejor lárgate ahora mismo».

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Publicado por
Sebas E. Alonso