Discos de la década: Triángulo de Amor Bizarro

No se nos ocurre un mejor disco para celebrar el Día de la Hispanidad que el de Triángulo de Amor Bizarro. Lo primero, por sus referencias políticas en algunos títulos y en algunas de sus canciones (‘Estrella azul de España’, ‘El fantasma de la Transición’, «lo malo del gobierno es que gobierna»…), y lo segundo porque si estáis en Madrid y creéis que os va a estallar la cabeza con tanto viajecito de caza para arriba y caza para abajo, lo mejor que podéis hacer es poneros este disco a tope. Ya veréis como competís en nivel de ruidismo.


Para hacer justicia, vamos a ser sinceros: gran parte del equipo de JENESAISPOP tuvo sus serias dudas a la hora de enfrentarse a este álbum. El que suscribe, de hecho, un día lo puso y tal cual lo quitó, con un claro pensamiento en la cabeza: «esto no es para mí». Sin embargo, un extraño motivo le hizo darle otra escucha para certificar que, aunque cueste, entrar en el mundo de TAB engancha. Letras crípticas y muy personales, imágenes políticas y religiosas, frases para la posteridad y unos títulos como para enmarcarlos se acompañan de estudiadísimas melodías en las que el ruido es el principal componente. Como dijimos en su momento, recogiendo hoy el guante que en su día lanzó Fernando Alfaro y nadie supo o quiso recoger.

Un paseo por el libreto, tan epiléptico como cabría esperar atendiendo al sonido de la banda, nos trae además lo mejor del trío coruñés: las letras. Es inevitable que algunas se hayan convertido en parte de nuestro imaginario. «Moriría en la cruz otra vez / si pudiese por San Fred Astaire / de Jesús el peinado tener». «Portaos bien / hijos de puta/ que Jesús os mira / desde las alturas». «Será por eso que tengo la manía de / quemar supermercados y grandes almacenes / sin la gente dentro por supuesto / y no defiendo al pequeño comercio». Esta última, de hecho, pertenece a ‘Isa vs. el Partido Humanista’, la que quizá sea una de las canciones mejor valoradas por los fans del grupo.

A pesar del ruido que meten, en la entrevista que nos concedió Rodrigo, cantante de TAB, nos afirmó que ellos se veían fundamentalmente «como un grupo de pop», y que en todas sus canciones, siempre intentan que la canción tenga «estribillo, o algo que sea pop, básicamente», y para muestra la envolvente ‘El fantasma de la transición’ seguida de la trepidante ‘Mal como efecto de la mala voluntad’. Sus canciones son cortas y concisas, y en general cuentan con repeticiones continuas de algunas de sus frases estrella, a modo de estribillo. Tanta condensación se convierte en un rabiosísimo debut de 33 minutos de duración. Es quizá eso una parte de lo que hace a este disco tan especial: además de que es bueno (y capaz de hacer que una persona de gusto musical radicalmente diferente sea capaz de inmiscuirse en el shoegaze y en el noise), es muy corto. Así que sucede algo que no suele suceder a menudo, que cuando se acaba, te apetece volver a ponértelo.

A eso también ayuda, claro está, el interés que despiertan unas letras bien construidas, con inquietantes referencias a los miedos más comunes y una carga religiosa bastante importante, presente en muchas de sus composiciones.

Sin lugar a dudas, uno de esos discos nacionales de los que sentirse verdaderamente orgullosos. Y lo que es mejor, que las veces que les hemos visto en directo, han superado con creces nuestras expectativas. Si os ha entrado morriña, podéis escucharlo en Spotify. Y a brillar.

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Publicado por
Lolo Rodríguez