Gil Scott-Heron / I’m New Here

Gil Scott-Heron, leyenda viva de la música negra, poeta precursor del hip hop como hoy lo conocemos, no publicaba un disco con material nuevo desde 1994 (el jazzy ‘Spirits’). Richard Russell, dueño de XL Recordings (recordemos: Vampire Weekend, M.I.A., The White Stripes…), ha visto en él su propio Johnny Cash y ha revitalizado la carrera del viejo Gil al estilo de lo que hizo Rick Rubin, precisamente desde 1994, con El Hombre de Negro en sus American Recordings. No deja de ser curioso este paralelismo con un artista sobre el que Scott-Heron decía en su mítica ‘The Revolution Will Not Be Televised’ que «nunca escribiría el himno de la Revolución».


Gil Scott-Heron es hoy día reivindicado (con razón) como el padre del rap gracias a sus míticos discos de spoken-word de los 70 y 80, declamados sobre el colchón de jazz, blues y soul que el músico Brian Jackson creaba para él. En sus poemas, Scott-Heron buscaba activamente la agitación y la provocación de una sociedad norteamericana decadente, atontada por el consumismo y la televisión, racista y homófoba, actuando como acicate del gobierno Reagan pero también de la hipocresía de algunos líderes de la comunidad negra e incluso de los artistas de hip hop. La pasada década fue nefasta para él, ingresando varias veces en prisión por posesión de cocaína y sometiéndose a sucesivos (e infructuosos) tratamientos de desintoxicación. Pero eso ya no es importante, porque el maestro ha regresado con una nueva lección.

‘I’m New Here’ es una resurrección artística en toda regla, una lección magistral instigada por Russell, que ha actuado además como un inteligentísimo productor del álbum, poniendo a su servicio una parca y eficaz (algo así como un DJ Shadow haciendo minimal) versión del hip hop que el poeta ha inspirado durante tantos años. Hábilmente, el dub y la caja de ritmos sostienen la desgarrada versión del ‘Me & The Devil’ del mítico Robert Johnson en la que Damon Albarn colabora a los teclados, pero también sabe mostrarnos su alma de bluesman en ‘I’m New Here’ (sorprendente versión de Smog

que titula el álbum) y ‘I’ll Take Care Of You’ (escrita por Brook Benton, que también adaptó estupendamente Mark Lanegan), con un prodigioso arreglo de cuerdas. Pero lo verdaderamente mágico de este disco está en cómo Scott-Heron y su ajada voz se desenvuelven magníficamente sobre estas bases de hip hop oscuro a lo Massive Attack, ya sea rapeando (recordando quién llegó primero) en las apasionantes ‘On Coming From A Broken Home’ (que incluye un sampler de ‘Flashing Lights’ de Kanye West), ‘Your Soul And Mine’, ‘The Crutch’ o ‘Running’, o cantando blues sobre una base de palmas en la espectacular ‘New York Is Killing Me’, bien arropado por voces gospel y la guitarra de Chris Cunningham (sí, el director de esto). Y todo ello con la mesura necesaria para hacer un disco de apenas media hora, que es en realidad la duración perfecta para el hip hop, género en el que precisamente el 95% de los artistas nos conducen irremediablemente al tedio con discos insoportablemente largos.

Pero Scott-Heron, a punto de cumplir sesenta y un años, parece estar ya muy cansado para reivindicar nada o azotar las mentes de una juventud que hoy cree no necesitar ninguna revolución. Por eso elige hablar de sí mismo y de cómo ve el mundo que le rodea, de su familia, de recuerdos de su infancia, de sus padres y su abuela materna (con la que se crió en Tennessee), de lo solo que puede llegar a sentirse alguien en una ciudad de millones de habitantes, con cierta amargura y nostalgia pero con templanza y, sobre todo, una sabiduría de la que pocos pueden presumir. A ver qué MC chulito se atreve a toserle al viejo. No hay huevos.

Calificación: 8/10
Lo mejor: ‘New York Is Killing Me’, ‘Your Soul And Mine’, ‘Running’, ‘The Crutch’
Te gustará si te gusta: Massive Attack, The Roots
Escúchalo: en Spotify, Myspace

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Publicado por
Raúl Guillén