Ariel Pink’s Haunted Graffitti / Before Today

Una de las críticas más divertidas, ingeniosas y estrafalarias que he leído últimamente es la que hizo Joseph Knowles en el site The Line Of Best Fit del último disco del californiano Ariel Pink. Se trata de un relato en el que Michael Jackson despierta y encuentra, enfundado en una túnica de lamé dorado, a un mono que resulta ser Bob, un primo de Bubbles que murió en unas pruebas de laboratorio. Tras conocer su propia muerte, Jacko le dice a Bob que se ha quedado con mucha música en el tintero y que necesita que salga a la luz. Bob, aconsejado por el mismísimo Buddha, le dice que podría hacerlo a través de un enlace espiritual en la tierra, compartiendo cuerpo con un amigo de los muertos en la tierra, Ariel Pink. A esa fiesta deciden apuntarse, con el beneplácito de Michael, el famoso Keyboard Cat y los ínclitos Daryl Hall & John Oates. No, estos dos últimos no están físicamente muertos, pero sí lo está su carrera artística.


Esta impagable ocurrencia de obligada lectura, pese a todo, al final no deja claro si al crítico le ha gustado mucho o poco ‘Before Today’, el duodécimo álbum de Ariel Marcus Rosenberg, Ariel Pink, el primero en el sello 4AD y, también, el primero en el que su sonido se aleja de la baja fidelidad, una opción estética en la que Pink se había enmarcado por convicción y devoción al trabajo de pioneros del sonido casero como R. Stevie Moore y que hasta ahora constituía la mitad de su esencia como artista. La otra mitad, su hábil reciclaje de melodías luminosas del pasado tamizadas a través de un filtro de perversión, sí permanece intacta. Así que el cuentecito de Knowles es muy atinado a la hora de revelar las influencias más palpables de este disco: el funk soul de los discos más exitosos del difunto Rey del Pop y el synth pop melifluo de la extraña pareja autora de éxitos como ‘Maneater’ son las bases sobre las que Pink y su Grafiti Encantado (Kenny Gilmore, Cole M.G.N., Aaron Sperske y Tim Koh han conformado sus hordas en esta ocasión) erigen su peculiar y retorcida visión de la música, un tapiz tejido con retazos de psicodelia, glam rock y rock progresivo, que parece haberse quedado suspendido en el tiempo en alguna fecha entre finales de los 70 y mediados de los 80.

Pese a lo que pueda parecer y a su empeño por el sonido cassette, la significativa mejora en el sonido de la grabación de las canciones de ‘Before Today’ (producida por profesionales expertos pero poco mediáticos como Rik Pekkonnen o Michael Wagener -sí, sí, el guitarrista de Accept-) supone, simple y llanamente, un claro beneficio para la carrera de Pink que le está valiendo (evidentes mejoras promocionales aparte) una mayor proyección comercial y crítica (85 de 100 en Metacritic). Resulta harto más digerible que cualquiera de sus anteriores obras (‘Grandes Éxitos’ incluido) y hace justicia tanto a sus nuevas canciones como a algunas antiguas (‘Beverly Kills’, ‘Round And Round’ y ‘Can’t Hear My Eyes’ ya habían sido publicadas en versiones más crudas).

Entre el funk de saxo calentorro de ‘Hot Body Rub’ («métete en mi bañera caliente»), el glam con toques grunge de ‘Butthouse Blondies’, el post punk marcial de ‘Revolution’s A Lie’, el disco de ‘Fright Night (Nevermore)’ y el pop psicodélico y playero de ‘Bright Lit Blue Sky’ (versión de los Rockin’ Ramrods de Ronn Campisi) podrían mediar abismos, pero la aplastante personalidad de Pink y su visión alucinada y alucinante de la música, de una absoluta falta de escrúpulos, cohesionan este batiburrillo. Aun no siendo la obra maestra que algunos ven (cortes como ‘Reminiscences’, ‘Little Wig’ o ‘Menopause Man’ no terminan de matar), ‘Before Today’ supone un rotundo y feliz primer paso para su nueva carrera y, a la vez, un impecable ejercicio de estilo.

Calificación: 7,8/10
Lo mejor: ‘Round And Round’, ‘Bright Lit Blue Sky’, ‘Can’t Hear My Eyes’.
Te gustará si te gustara: Ziggy Stardust visto por John Waters.
Escúchalo: en Spotify.

Los comentarios de Disqus están cargando....
Share
Publicado por
Raúl Guillén