‘War Machine’ y ‘Mama Taught Me Better’ fueron las primeras en sonar, y tras una visita a su primer álbum con ‘Red Eyes and Tears’, se disipó cualquier duda de si Leah es digna sustituta de Nick Jago o no: golpea con la misma contundencia e incluso con mejor técnica en ocasiones. Otros temas que esta apisonadora de trío hizo sonar fueron ‘Bad Blood’, ‘Ain’t No Easy Way’, ‘Berlin’, ‘Weapon Of Choice’ (estas dos últimas, de ‘Baby 81’ (2007), fueron de las más celebradas), y ‘Whatever Happened To My Rock N’ Roll (Punk Song)’, tras la cual se despidieron para enseguida dar paso al primer bis: Robert y Peter se sucedieron con sus acústicas para interpretar un tema en solitario cada uno y ya con Leah volvió la distorsión (y la psicodelia) en ‘Half-State’, de lenta combustión y guitarras repletas de efectos. El primer bis fue más bien como una segunda parte del concierto, pues pocos bises duran media hora, pero así lo quisieron. Creíamos que todo había terminado tras dos temazos de envergadura como son ‘Six Barrel Shotgun’ y ‘Spread Your Love’, pero volvieron a salir para, esta vez sí, despedirse con ‘Shadow’s Keeper’, a la cual añadieron una coda en tono gospel. Actitud, estilo y grandes canciones, aun más grandes en directo. Aún se puede creer en el Rock And Roll en 2010. 8
.Desgraciadamente, a la hora a la que entramos en la sala, Lüger, los teloneros de BRMC, estaban terminando su set, así que habrá que esperar a otro evento como el Primavera Club para ver qué tal les va tras la marcha de Diego Veiga, su anterior cantante y guitarrista. Su ausencia no parece, a priori, un obstáculo fácil de superar.