El verbo musical de Clint y su Funeral Band

A la recurrente pregunta que le solemos hacer a Clint sobre si realmente consideran que existe un hueco para su propuesta instrumental en la escena del pop nacional, el cuarteto madrileño tiene una respuesta clara y contundente en forma de actuación en directo. Esa es la sensación que nos dejaron en la presentación del reciente ‘Asuntos internos’ que realizaron el pasado sábado en la sala El Sol de Madrid. Allí demostraron que todos estos años de trabajo de la banda, músicos muy capaces que han apostado por permanecer ajenos a las modas que, quizá, podrían llevarles a un éxito más rápido, han servido para ir matizando y puliendo una propuesta que ha evolucionado del paisajismo sonoro de sus primeros álbumes en Siesta al rock directo, igualmente evocador, de su tercer y autoeditado álbum.

En su puesta de largo, los cuatro Harrys exhibieron el espectáculo más dinámico, incisivo y directo que les hayamos visto nunca. Apoyados por la llamada Funeral Band, un trío de tuba, trombón y trompeta, y el bajista Nahúm García, Clint han redimensionado totalmente el impacto de sus canciones en vivo, dotándolas de un músculo y un vigor acorde a su nuevo repertorio, en el que se centraba el show. Por no hablar de que el aumento en la «plantilla» permite reducir el intercambio de instrumentos que antes lastraba tanto el ritmo del show. Ni siquiera sus tan torpes como entrañables presentaciones entre temas lograban relajar el interés, en el que desde luego cumplieron un papel fundamental las proyecciones que acompañaban a cada tema, realizadas por Juan Martínez de Medina, autor de sus vídeos

. Imágenes retocadas y manipuladas de clásicos del cine que se transforman en una ventana al mundo sugerido por estas canciones repletas de guiños siempre reconocibles pero nunca ubicados.

Dejando apenas tiempo para su faceta más melancólica y contemplativa, rescataron los temas más ágiles de ‘Los tipos duros también bailan’ (‘Negro zaíno derrotando en tablas’, ‘Ocaso y funeral de Morris’) y ‘Alégrame el día’ (‘Disfruten las molestias’) que, arreglados especialmente para la sección de vientos, se mostraban a la altura de las nuevas y agitadas ‘Serie B’, ‘Difunde notas divinas’ o ‘Pólvora eres’. También lograron arrancar alguna lágrima inesperadamente, cuando interpretaron su preciosa versión de ‘Flirted with you all my life’ de Vic Chesnutt y, al terminar, dejaron sonar unos segundos de la original del músico de Athens. Al acabar, uno se sorprende de que la propuesta de esta banda apenas tenga cabida en la infinitud festivalera nacional. Precisamente, no hay nada tan adecuado para alcanzar a cualquier público que una música cuya expresividad no requiere palabra alguna para hacer sentir cosas. 8

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Publicado por
Raúl Guillén
Tags: clint