Beach House / Bloom

Aunque ‘Teen Dream‘ sea una cima creativa, no parecía descabellado pensar que ‘Bloom’, su continuación, rayara a la misma altura, como de hecho ocurre. La carrera de Beach House ha ido en una clara, prodigiosa proyección hacia arriba, y este nuevo álbum es un nuevo avance en la misma. En este cuarto disco se limitan a matizar y abrillantar todo lo bueno que ya encontrábamos en su predecesor, pero eso no supone en ningún caso un demérito.

Lejos de sonar reiterativo, es nuevamente fascinante. En ‘Bloom’ de nuevo encontramos ese juego entre guitarras ensoñadoras, teclados extraviados y coros fantasmales en el que siempre se han movido (no en vano, el corte oculto del álbum es un claro homenaje a sus primeros álbumes), una ya sublimada fórmula despojada aquí de ese punto de grandilocuencia y epicidad de ‘Teen Dream’, moviéndose hacia un sonido más nítido y cristalino que les hace luminosos y cálidos como nunca.

Como ellos mismos señalan, no rehuyen a hacer pop pero sí huyen de la obviedad y la mediocridad, y así lo muestran con estructuras atípicas, con melodías que parecen estribillos pero no lo son y puentes que no están en el lugar ortodoxo, algo así como un juego de espejos musical. Además, en ‘Bloom’ se percibe un mayor interés por los detalles, con innumerables pequeños arreglos en segundo plano que engalanan cada canción.

Y todo ese trabajo de orfebrería hace justicia a otra colección de canciones fabulosas, intachables. ‘Myth‘, tema que abre el álbum y que le sirvió de presentación hace unos meses, tiene un poderoso magnetismo que le hace destacar levemente sobre el resto, pero de cerca le persiguen ‘Lazuli’, ‘Other People’, ‘Troublemaker’, ‘New Year’, ‘The Hours’, ‘Wild’, ‘Wishes’… En ellas, Alex Scally y Victoria Legrand (que canta como nunca, equilibrando mimo y fiereza) han logrado su objetivo de transmitir, más allá de sus herméticas letras, un estado de ánimo en cada una de esas canciones.

Hacia su final, ‘Bloom’, adquiere un tono más solemne gracias a ‘On The Sea’, un crescendo erigido en torno a un sencillo piano, que quizá nos esté mostrando hacia dónde podrían dirigirse en futuros pasos. Pero por el momento es imprescindible recrearse en un álbum que, catapultados a los cielos por ‘Teen Dream’, nos sostiene extáticos en ese punto álgido, apurando al máximo este maravilloso sueño.

‘Bloom’ fue puntuado con un 8,2 por JENESAISPOP en 2012, modificándose su calificación en 2022 durante la «Semana Beach House» a la edición de ‘Once Twice Melody.

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Publicado por
Raúl Guillén
Tags: beach house