‘Christopher’, término que en Auckland, ciudad natal de McPhun, viene a significar “adolescente” en el peor de los sentidos, encuentra su origen en Escandinavia, de la que emana cierto espíritu en las melodías de sus pistas. Esto es porque McPhun se trasladó a Noruega en el invierno de 2010 y encontró una fuente de inspiración en sus bellos y congelados paisajes. Junto con las letras de Ryan, que versan sobre amores perdidos, autoconfianza, situaciones complicadas o incómodas como adolescente y demás, ‘Christopher’ podría pasar por un disco de Jens Lekman si a este le diera por incluir programaciones de sintetizador en todas sus canciones, pero lamentablemente, despojadas de todo su artificio, estas composiciones difícilmente se aguantarían por sí mismas.
Hacer tal cosa, sin embargo, sería destripar a estas canciones de sus mejores ganchos, y es que tanto la luminosidad tipo “space-disco” de los sintes en ‘Rush’ como los pseudo-violines de ‘In Real Life’, los graciosos sonidos de ‘Jump In’ o la euforia Hi-NRG de ‘Desert Of Pop’, en la que el neozelandés describe su encuentro con Robyn, su amor platónico, en un festival, al mismo tiempo que parece criticar la situación del pop actual (“una flor entre las malas hierbas es lo que tú eres / un vaso de agua fría en un desierto pop”) exponen a un McPhun ilimitadamente creativo a las maquinitas y, por lo tanto, suponen puntos de interés para darle a este disco otra oportunidad.
¿Pero de qué sirve darle al “play” a un disco más de una vez si tras una producción imaginativa y con substancia no hay nada más? Ese es básicamente el problema de ‘Christopher’, que en su cristalina intención de llegar al gran público no trae consigo mejores canciones. ‘Kingfisher Call Me’ es la gran excepción aquí, con un estribillo que no me cuesta trabajo imaginar siendo un éxito en los ochenta, y ni ‘Desert of Pop’ ni ‘Starlight’ ni la final, la vitaminada y llenaestadios ‘Heart Attack’, son para nada malas canciones. El resto, no obstante, resultan poco memorables o, directamente, aburren. ‘Boy’ o incluso el escapista primer sencillo ‘In Real Life’ son un par ejemplos de que a McPhun no le ha sentado demasiado bien Noruega.
Calificación: 5/10
Lo mejor: ‘Desert of Pop’, ‘Kingfisher Call Me’, ‘Starlight’
Te gustará si te gusta: Jens Lekman hasta arriba de Hi-NRG
Escúchalo: Deezer