Las hermanas Miranda y Elektra Kilbey se ganaron un hueco en nuestras librerías digitales enseguida gracias a la exquisita languidez de sus composiciones, que combinaban hábilmente el electropop más sofisticado con cierta intención ambiental que se aproximaba a lo cinético. Uno de sus singles supervivientes que mejor lo expresan es ‘Julian’: el enésimo paseo en coche en la oscuridad de esta década, pero no por ello menos evocador a través de la melancólica pronunciación del nombre propio, su ritmo como de Lykke Li o la suciedad de los beats que emergen tímidamente de vez en cuando.
Esas son las Say Lou Lou que identificamos, pero el dúo también ha exprimido su fórmula acercándose a Visage (el estribillo de ‘Glitter’), mezclando la decadencia de Lana del Rey con las ambientaciones de Chris Isaak y las bases electrónicas de Hooverphonic (ya estos tenían una canción llamada «Sal y vinagre», ellas tienen su «Pimienta») y entregando junto a Lindstrøm ‘Games for Girls’, un disco cósmico tan sensual («You play the games, I always win») que ya hubiera querido Madonna para ‘Girl Gone Wild’ o ‘Some Girls’. De nuevo, una de las mejores canciones de su año
.Ninguna de las piezas ligeramente más diferente termina de desentonar junto a la bonita canción de desamor que es ‘Beloved‘, la bailable ‘Nothing But a Heartbeat’, el arranque de ‘Everything We Touch’ o el cierre épico de ‘Skylights’, si bien es cierto que en algunos momentos abusan del cliché tanto en lo lírico como en lo sonoro, como sucede en ‘Wilder than the Wind’ o la cínica ‘Hard for a Man’. Su dirección artística es la correcta, pero el conjunto tampoco es histórico: es fácil adivinar el porqué de su amistosa ruptura con Sony.
Calificación: 7/10
Lo mejor: ‘Games for Girls’, ‘Nothing But a Heartbeat’, ‘Julian’
Te gustará si te gustan: Client, Visage, Goldfrapp, Hurts, Lana del Rey
Escúchalo: NPR