Gus Carballo dirige este vídeo que transporta la canción a escenarios urbanos. Diferentes personajes se dejan llevar en lavanderías, túneles, etcétera. Vamos a decirlo: no parece el vídeo de la canción española para Eurovisión, y eso en este caso es bueno.
Lo más significativo, no obstante, son los nuevos tímidos arreglos de la canción, que de ser totalmente noventera, ha terminado incorporando guiños disco y northern soul, en la estela del ‘Mercy’ de Duffy.