Este concepto se nota en canciones tan verbeneras como ‘Lento’ o la veraniega ‘Todo bajo el sol’, pero también en la variedad de estilos que abarca el disco, que además de incluir una versión del clásico de la cumbia peruana ‘Cariñito’ de Los Hijos del Sol, desde una base mucho más psicodélica y surfera no le hace ascos ni al rockabilly (‘Dame veneno’, que referencia a Los Chunguitos) ni al «easy listening» (‘La mejor de Europa’), en tanto que la mayoría de sus arreglos de guitarra eléctrica llevan la palabra «California» pegada en todas y cada una de sus cuerdas, como prueban la ligera ‘De vuelta de todo’ o ‘Chispas relax’, que parece un cruce de calipso, el funk de William Onyeabor -a quien el mismo Carlangas reivindicaba
en nuestro «tipo test»- y el sonido del condado de Orange. Incluye, por cierto, un guiño a ‘Un sorbito de champagne’ de Los Brincos.Y mientras evoluciona como banda en la mejor de las direcciones, el grupo vuelve a dejarnos en la continuación de ‘Juventud infinita’ además frases tan buenas como las contenidas en ‘Que dios reparta fuerte’ («solo hay que ver lo guapos que estáis / siempre viajando, qué bien lo pasáis / ¿a qué coño os dedicáis?») o ‘De vuelta de todo’ («eres un triste, ya nada te emociona / todo lo que te enseño ya lo viste en Barcelona»), frases que sitúan a los chicos entre los mejores retratistas de la realidad juvenil contemporánea de nuestro país, al mismo tiempo que las canciones en cuestión, divertidas, memorables y atemporales, los confirma, simplemente, como uno de nuestros mejores grupos. Ojalá lo vendan todo.
Calificación: 8/10
Lo mejor: ‘Que dios reparta fuerte’, ‘De vuelta de todo’, ‘Lento’, ‘Chispas relax’
Te gustará si: odias que tus grupos favoritos hagan siempre el mismo disco
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