Música

Un regalo irrepetible de Amaral y la Banda Sinfónica Municipal de Madrid

Lo de que cualquier concierto es un momento irrepetible es, además de un topicazo, pura lógica: el azar, los nervios o la disposición y entrega de artistas y público son factores difíciles de controlar. Pero todo alrededor del recital que Amaral y la Banda Sinfónica Municipal de Madrid ofrecieron esta noche mañana (tuvo gracia cómo a Eva se le escapaba varias veces el casi mecánico “buenas noches” o “esta noche”) tenía un halo de instante único realmente emocionante. Para empezar, enmarcado dentro de la programación navideña del Ayuntamiento de Madrid y con fines benéficos (la recaudación se dirigía a APROMAR, asociación dedicada a la integración de población reclusa), ha tenido lugar en el siempre imponente Teatro Real, en el que lo frecuente es encontrar espectáculos de ópera y danza pero no de rock. Y, para seguir, unía dos maneras en principio muy distintas de entender la música: la sencillez y urgencia del pop rock de Juan Aguirre y Eva Amaral, y la música sinfónica, delicada e intrincada, de la orquesta que dirigía hoy el Maestro Rafael Sanz-Expert.

Un encuentro que, no por recurrente y habitual, resultó menos poderoso en esta ocasión, especialmente porque revisaba parte del cancionero del grupo originario de Zaragoza con unos arreglos especialmente compuestos por César Guerrero para la ocasión. Pese al marco solemne en el que se desarrollaba, Amaral, Eva especialmente, han invitado al público a desatarse un poco, a cantar y dar palmas, rebajando el ambiente estiradillo de semejante escenario. Además, las profusas y ricas percusiones (hasta siete músicos se encargaban de esa faceta) lograban que las canciones no perdieran nunca su fuerza habitual. La fuerza sonora solo se ha rebajado cuando, a modo de lapso, Eva y Juan se han dado el lujo de interpretar en escueto dúo y de manera simbólica un par de canciones, una acústica ‘Revolución’ y una ‘Cuando suba la marea’ que no precisa de vestimentas sinfónicas para poner un nudo en la garganta durante sus algo menos de 5 minutos.

Con palpable emoción y hasta nerviosismo ante un ejercicio tan complejo como ese (ha habido algún desliz puntual, inevitable), Amaral se han dejado guiar por el Maestro Sanz-Expert y la Banda para dar una nueva dimensión, enfatizados por la potente sección de viento (mención especial para su poblada sección de clarinetes) y cuerdas (a falta de violines, chelos y contrabajos han ofrecido una gran intensidad), a clásicos del grupo como ‘Días de verano’, ‘Sin ti no soy nada’ o ‘El universo sobre mí’. Lógicamente, han sido muy aplaudidos e incluso jaleados por el variopinto y numeroso público. Sin embargo los momentos más intensos musicalmente han llegado con sus composiciones más recientes: temas como el propio ‘Nocturnal’, ‘La ciudad maldita’, ‘Hacia lo salvaje’ o ‘Llévame muy lejos’ han volado a un nivel muy alto. Y eso nos deja la evidencia de algo que cada vez es más obvio: los últimos discos de Amaral son los mejores que hayan hecho nunca.

Así, casi hora y media de choque entre dos maneras de entender la música ha supuesto un auténtico y emocionante y adelantado regalo musical de Reyes. Amaral, además de poner en valor el gran calado de su cancionero, han puesto el foco (explicitándolo en un bonito discurso de Eva) en “la riqueza” que aportan a la sociedad los músicos profesionales, como los de la Banda Municipal, que, alejados del glamour del pop y del rock, dedican su vida al arte. 8,5.

El día 27 de enero Amaral publican ‘Nocturnal Solar Sessions’, nueva versión de su último disco, que presentarán en Reino Unido, Holanda y Alemania durante el mes de febrero.

Nota: El concierto fue retransmitido en streaming a través de Facebook y puede verse íntegramente a continuación.

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Publicado por
Raúl Guillén
Tags: amaral