Televisión

‘Big Little Lies’: más de ‘True Detective’ que de ‘Mujeres desesperadas’

¿Alguien recuerda a David E. Kelley? Probablemente no. Pero si mencionamos ‘Ally McBeal’, seguramente muchos lectores esbocen una sonrisa. Cuando no existía Netflix, ni HBO, ni siquiera la televisión digital, muchos nos conformábamos con ver la serie en Telecinco, con un doblaje que no destrozaba del todo ni a Bizcochito, ni al bebé que bailaba, ni la canción de apertura.

Hay que traer este nombre a colación para poner en perspectiva qué es ‘Big Little Lies’, una miniserie (constará de ocho capítulos) basada en el libro del mismo nombre de Liane Moriarty, recién estrenada en Estados Unidos y que ya se puede seguir en nuestro país a través de HBO. Muchas publicaciones, no obstante, obviarán a David E. Kelley para centrarse en el grupo protagonista, que es de agarrarse porque vienen curvas: Reese Witherspoon (de la nunca suficientemente reivindicada ‘Una rubia muy legal’), Laura Dern (‘Enlightened’) y Nicole Kidman (a ella no hace falta que la presentemos, ¿verdad?). Actrices con sobradas credenciales que no hacen más que añadir prestigio a un producto que, pese a tener un comienzo con un tufo a ‘Mujeres desesperadas’

que tira para atrás, una vez se va avanzando en la trama, el referente cambia ni más ni menos que a ‘True Detective’.

‘Big Little Lies’ no deja de ser un whodunnit. Una serie en la que hay un asesinato, y el público conoce los hechos al mismo tiempo que los personajes. Pero este whodunnit es especial, porque con el compás de la trama en marcha, cada vez el asesinato es menos relevante. Cada vez interesa menos quién es el asesino -o lo que es más fuerte, quién ha sido asesinado, que tampoco se descubre en los primeros capítulos—, sino que el telespectador se acoda en el sofá con la única intención de ver cómo las cuatro protagonistas interactúan entre sí en la pantalla. Cómo sus inmaculados hogares en Monterrey con vistas al océano y sus existencias perfectas van siendo destruidas por la sinrazón de la realidad.

Es así como la trama se va deshojando, cual margarita, y da paso a una historia cada vez más oscura. Todo esto con un guion repleto de saltos en el tiempo, cambios de trama y salpicado de interrogatorios con otros vecinos y amigos que se dedicarán a dinamitar las apariencias de las cuatro protagonistas. ¿La única crítica? La fotografía es tan impoluta y algunas de las tramas tan cliché que a veces peca de parecer poco creíble. La sensación desaparece, aproximadamente, a los diez segundos.

Calificación: 8/10.
Destacamos: la pareja Kidman – Skarsgård. Duele ver lo guapos y perfectos que son.
Te gustará si te gusta: ‘The Night Of’, ‘True Detective’.
Predictor: HBO no falla con las miniseries.

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Publicado por
Lolo Rodríguez