Dirty Projectors / Dirty Projectors

Por | 24 Feb 17, 0:12

dirty-projectorsCuesta creer que Dave Longstreth de Dirty Projectors, que siempre ha hablado bien de Justin Timberlake y Beyoncé, se ha codeado con Kanye West, escrito para Solange y compuesto la mejor parte de ‘FourFiveSeconds’ de Kanye con Paul McCartney y Rihanna -el puente- huya de la fama. De hecho, Longstreth reconoce haber descubierto que los conceptos de arte y popularidad no son excluyentes. Por eso no cuadra que en ‘Keep Your Name’, el primer adelanto de su nuevo disco, Longstreth parezca reprochar a su ex, la cantante Amber Coffman, querer ser famosa.

Bajando el “pitch” de su voz a un tono grave y sombrío, como buscando lo más parecido a la voz de su pesadumbre, dando lugar a un nuevo tipo de emoción cyborg… y a una de las mejores canciones de 2016, Longstreth adopta en ‘Keep Your Name’ una actitud victimista desde el principio con la frase “no sé por qué me abandonaste, eras mi alma y compañera”. Pero Longstreth utiliza esta posición en ‘Keep Your Name’, sobre todo, para poner fina a Coffman en frases como “tu corazón dice “línea de ropa” / mi cuerpo, “‘No Logo’ de Naomi Klein” (un libro anticapitalista) o “lo que quiero yo del arte es la verdad / lo que quieres tú es fama”.

El problema de que Longstreth crea oportuno cuestionar las aspiraciones profesionales de Coffman públicamente es la ironía de que haya escrito para Rihanna su nuevo disco sea el más comercial que ha hecho nunca. ¿Pero qué es ‘Death Spiral’ si no una revisión -lograda y original- de las últimas producciones de Timbaland para Justin Timberlake? ¿Qué es la conceptual ‘Ascent Through Clouds’ si no un capricho de autotune en el estilo de Kanye West? ¿Qué es ‘Cool Your Heart’, con “featuring” de D∆WN y crédito de Solange, si no una gran canción pop?

La reinvención de Dirty Projectors va más allá de que su nuevo disco sea homónimo, sugiriendo un renacer. Aunque sus canciones siempre han encajado en las etiquetas de “soul” y “R&B”, en muchos casos con prestaciones directas del africanismo (y en este disco las secciones rítmicas tribales son varias), el sonido ahora es, sobre todo, digital, lustroso como la carcasa de un iPhone, y Longstreth canta mejor que nunca. La conmovedora balada ‘Little Bubble’ es el single perfecto: una melodía preciosa al servicio de un impoluto colchón electrónico y una romántica orquesta de cuerdas.

‘Dirty Projectors’ no es completamente digital, pero cuando Longstreth presenta en su mezcla instrumentos orgánicos como violines, vientos o voces, la mayoría de veces los manipula de varias formas: los interrumpe, corta, pega o filtra, anulando así todo lo natural que el disco pudiera parecer, como si quisiera recalcar la artificialidad de su nuevo sonido, como si nos quisiera decir que él suena comercial (‘Work Together’) pero a su manera de artesano de música concreta. Por eso ‘Dirty Projectors’ es una evolución lógica, por eso sus reproches a Coffman tienen tan poco sentido.

Y tienen poco sentido, también, porque en su claridad las letras de ‘Dirty Projectors’ resultan, en muchos casos, infantiles. “Aunque me gustaría decir que ambos hemos ganado / y que estoy agradecido por la experiencia / la verdad es que te has vendido”, canta Longstreth en ‘Winner Take Nothing’. “Ahora escucho a Kanye conduciendo a toda mecha / mientras tú te emborrachas para olvidar a este gilipollas”, expresa en ‘Up in Hudson’. Este tipo de honestidad no es emotiva, lamento decir, sino más propia de El Diario de Taylor Swift.

Han pasado más de diez años desde ‘The Getty Address’ pero ‘Dirty Projectors’ es exactamente el mismo disco que habría hecho aquel chico de 20 años en su habitación, con la diferencia de que ahora hay un estudio y mucha más pasta. Para quienes opinamos que Dirty Projectors alcanzaron su cumbre artística cuando destriparon su sonido completamente en ‘Swing Lo Magellan’, este nuevo trabajo no se prestará a igual apreciación, pero al margen de sus defectos, ‘Dirty Projectors’ demuestra que Longstreth ha refinado su arte para componer y ha traído su sonido a 2017 con confianza y firmeza. Evolución bienvenida.

Calificación: 7,4/10
Lo mejor: ‘Keep Your Name’, ‘Little Bubble’, ‘Death Spiral’, ‘Work Together’
Te gustará si te gusta: Bon Iver, Frank Ocean, Solange, Kanye West
Escúchalo: Spotify

Etiquetas:
  • No. Never.

    No es el disco que me harán fandel grupo, pero Death Spiral, Keep Your name y la primera mitad de Ascent through Clouds son de lo mejor del 2017.

  • MARDEBERING

    te gustará si te gustan Bon Iver, Frank Ocean, Solange, Kanye West ¿cuales los de ahora o los de antes?

  • Elias Rosales

    Es una pregunta medio obvia pero… entonces Amber Coffman no es más miembro de Dirty Projectors?

  • Janis

    Muy buen album

  • Pues, ya ves.

  • Criticar y puntuar el álbum teniendo como principal parámetro las puyas que se lancen Dave y Amber es más propio del Sálvame Deluxe. Pero, en fin…

  • Gonzalo H. Espinosa

    El disco es bueno pero reconozco que no puedo evitar sustraerme al hecho de que se haya creado con malas intenciones. Me cuesta separar a la persona del artista y Dave… no mola tío, no mola. Jajajaja

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