Nostálgico, masivo, y eficaz concierto de U2 en Barcelona celebrando su álbum más mítico

Por | 19 Jul 17, 12:25

mypictr_380x225En 1987 U2 acababan de sacar ‘The Joshua Tree’ y arrasaban. Poco después, llegaron los prejuicios; que si son mesiánicos, que si Bono es un pelma, etc. En 2017 U2 siguen siendo mesiánicos y Bono un poco cantamañanas. Pero también eran (y son) una bandaza gigante, que ahora se dedica a auto reivindicarse con la excusa de celebrar el 30 aniversario de su disco más mítico -y, de rebote, de su debut en directo en España: el 15 de julio de 1987 en el Bernabéu-. Se les puede criticar por exceso de autocomplacencia; por haber sucumbido a la tentación de realizar giras de grandes éxitos sin tener un álbum nuevo que respaldar; por que el concierto de anoche estuvo plagado de topicazos “udoseros”… Pero tienen un repertorio a prueba de cinismo. Y continúan siendo una máquina en directo.

Abre boca Noel Gallagher con sus High Flying Birds ante un Estadi aún a la mitad. Enfundado, cómo no, en una camiseta del Barça, ofrece un directo potente y engrasado, con una sección de metales estupenda y sin alharacas. Las canciones de los Flying Birds no suenan mal, pero demasiado arquetípicas, lo que hace que se desarrollen ante la indiferencia del personal; personal que se despereza cuando Noel ejecuta los clásicos de Oasis, empezando con ‘Champagne Supernova’. Y despierta del todo, claro, con ‘Wonderwall’, a pesar de que Noel la canta en un registro diferente y con un plus de melancolía. “Esta se la dedico a mi amigo Pep Guardiola”, suelta, sarcástico, antes de tocar ‘Don’t Look Back in Anger’. Tocar, porque el estribillo sólo lo entona el público, en un puro ejercicio de baño de masas. Cierra con ‘AKA… What a Life!’, entre New Order y los propios U2.

Se acerca la hora. El Estadi ya está lleno y la gente se empieza a poner nerviosa. Hay dos escenarios; el principal, con una enorme e impresionante pantalla, y un “subescenario” que se adentra en el foso, reproduciendo la sombra del “Joshua Tree”. Suena ‘The Whole of the Moon’ de The Waterboys, la señal de que el show está a punto de comenzar. Con un cuarto de hora de retraso, asoma Larry Mullen Jr, se desplaza por la pasarela hasta alcanzar el escenario central, se sienta a la batería, rompe con el redoble inmortal de ‘Sunday Bloody Sunday’ y el Estadi se viene abajo. El resto de la banda va apareciendo y tocando sus instrumentos, reproduciendo su icónica estampa. Cómo tocan. Cómo suenan. Y cómo devuelve el público los coros y cómo baila. En los macroconciertos, la masa es tan importante como los artistas. Este concierto no va a ser la excepción y, ciertamente, la entrega del público impresiona. El set se va a dividir en tres partes. La primera, dedicada a hits pretéritos, se desarrolla en la plataforma central, con la pantalla apagada y la banda tan solo adornada por discretos cambios de luces. Cae ‘New Year’s Day’, The Edge se dedica a la vez el teclado y la guitarra, como si fuera lo más fácil del mundo. Bono empieza ya con los sermones; habla de que ha ido a visitar la exposición de Bowie, de lo amigos que eran… y, claro, rematan ‘Bad’ con los versos, ralentizados, de ‘Heroes’. Sin embargo, esta y ‘Pride (In the Name of Love)’ parecen apagadas en comparación con el brutal arranque. Larry Mullen Jr no baja nunca el listón, pero en algún momento el resto sí que parece flaquear un poco.

La pantalla despierta con textos que se despliegan, entre ellos el discurso “I have a dream” de Martin Luther King. Suena la introducción de ‘Where the Streets Have no Name’, U2 se dirigen al escenario principal y empieza la segunda parte del concierto, centrada exclusivamente en ‘The Joshua Tree’. La protagonista absoluta es la imponente pantalla, en que se proyectan los preciosos cortometrajes que Anton Corbijn ha rodado para la ocasión en Death Valley y otros paisajes del mito americano, combinadas con la imagen del grupo en directo. Bono se pavonea, el árbol de LEDs del fondo brilla, las versiones son muy fieles y el público se deshace cuando caen, de una tacada, los singles, porque el set-list sigue escrupulosamente el orden original del disco. Bono hace cantar al público una estrofa sí, otra no, nos deja el estribillo para nosotros y pide palmas en ‘I Still Haven’t Found What I’m Looking For’, cumpliendo al dedillo el manual del concierto masivo. En ‘With or Without You’ las pantallas de los móviles ejercen de encendedor, The Edge evoluciona solo a su bola y los “oh-oh” derriten a la audiencia. Sin embargo, no sé si porque los hits suenan extrañamente algo endebles, o quizás porque no estén tan quemadas, son ‘Bullet the Blue Sky’, ‘One Tree Hill’ y ‘Exit’, las que me pegan el mazazo. En la primera, la sincronía entre las imágenes (gente de toda condición enfundándose cascos de soldados), Bono jugando con el foco y The Edge impartiendo magisterio, resulta brutal. La segunda, porque les sale muy sentida. Y la tercera, porque Bono se coloca el icónico sombrero de la portada de ‘The Joshua Tree’, da vueltas sobre su micro, tontea con la cámara y, por un momento, parece que estemos de nuevo en 1987, mientras los guitarrazos contundentes y las luces epilépticas crean una combinación que arrastra al frenesí. Con ‘Mothers of the Disappeared’ y entonando “el pueblo vencerá” se acaba la parte central del concierto.

Tras unos escasos minutos de espera, empieza el último tramo. Se proyectan imágenes de un campo de refugiados sirio en Jordania, de la devastación provocada por el conflicto. Me genera una cierta angustia ver a la gente grabando con sus móviles las escenas de ciudades destruidas que se suceden a máxima resolución. U2 han cambiado ‘Miss Sarajevo’ a ‘Miss Syria’; el signo de los tiempos y la guerra que no cesa. Pero es igualmente una canción preciosa y la voz de Pavarotti, aun grabada, pone los pelos de punta. Mientras, el público hace circular por las gradas un lienzo gigante con la imagen de una refugiada. A continuación, ‘Beautiful Day’ es grandilocuente. Y maravillosa, por supuesto. Aunque Bono ha estado relativamente comedido todo el concierto, es aquí en los bises cuando se suelta; habla de los derechos humanos antes de un electrizante ‘Elevation’, que se convierte en un ejercicio de karaoke colectivo (todos esos “uh-uh-uh” y “E-le-va-tion!” caen como dagas) con un The Edge pletórico. Mezclan ‘Vertigo’ con un poquito de ‘Rebel, Rebel’ y el público no deja de entonar los “hello, hello!” aun cuando la canción ha acabado. Bono vuelve a la carga, dando las gracias a todas las mujeres, para encarar ‘Ultraviolet’, enmarcada por el desfile de retratos de mujeres importantes en la historia: Marie Curie, Ada Lovelace, Anna Frank (y la imagen de Bono en medio, ¡ojo!), etc, combinadas con heroínas contemporáneas (Pussy Riot, Malala), aportaciones condales como Isabel Coixet y algún elemento polémico (Christine Lagarde), para apoyar la campaña “Poverty is Sexist” de la ONG One, lo que provoca un nuevo discurso de Bono sobre la necesidad de luchar juntos. Y se queda en el escenario central con Adam Clayton para entonar ‘One’. El honor de cerrar lo dejan, por eso, a ‘The Little Things That Give You Away’. En total, más de dos horas de concierto; probablemente un ejercicio de nostalgia, repleto de todo aquello que suele abundar en un concierto masivo. Pero es lo que estábamos deseando.

Foto: Danny North, Vancouver

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  • mardebering

    Miss Sarajevo es una de sus mejores canciones.

  • Es ‘New Year’s Day’, no ‘New Year’s Eve’.

    Por lo demás, crítica de diez. Exactamente las sensaciones que tuve. Parece que los fillers de The Joshua Tree se agigantaban y los macro-hits quedaban más planos (si pueden quedar planas “Where The Streets…”, “With or Without You” o “I still Haven’t Found…”). Debe ser que el público las tenemos más sobadas y las hemos visto más en directo. “Bullet The Blue Sky” es un cañón en directo, The Edge se come el escenario con “In God’s Country” y tenía muchas ganas de ver como quedaría “Exit” que fue otra apisonadora, lejos de la sutileza de la versión álbum.

    Otro tema es como temas que en día me parecían muy reguleros (“Beautiful Day”, la tontíssima “Elevation” o “Vértigo”) acaban encajando y aguantando las comparaciones con los clásicos.

    Por qué Larry Mullen no envejece?

  • GinTONIC

    Tuve la ocasión de verles hace 12 años en el Vertigo Tour y disfruté muchísimo de su directo. Me hubiese gustado asisitir al concierto de ayer pero no pudo ser. Si hubiesen añadido más fechas en Barcelona pienso que igualmente hubiesen llenado.

  • david

    Hay unos cuantos fallos en el artículo no?
    Ya corregirán gracias a q algunos de nosotros lo comentamos. Yo paso.
    A lo q iba, lo q daría para q tocaran algunas del primer disco, también Please, Stay…Zooropa, The Unforgettable Fire y más y dejar mierdas como Elevation, Beautiful..y Vertigo.
    Espero q haya disfrutado la gente q asistió. Estos eventos tan especiales es lo q mola.
    Y a ver si se dignan en sacar el Experience para la primavera q algunos ya se le han olvidado si tenían relación o no con Innocence.

  • david

    Si Elevation es tontísima, para mí lo es Vertigo, luego Get On Your Boots y The Miracle no se quedan cortas no.

  • Totalmente de acuerdo. Y ahí voy, lo tontas que parecen y lo bien que encajan en el setlist y cómo reacciona el público. De admirar.

  • a-gus

    Pues en las pruebas de sonido, a mediodia tocaron Mysterious Ways. En el concierto no?

  • No. La tocan en la gira però en Barcelona no cayó.

  • Bono al final del concierto, antes de tocar el tema inédito, anunció Songs of Experience para final de año (según The Edge, dijo).

  • Carrabouxo

    Pues menos mal que hicistéis crónica, porque ante tanto pasotismo previo al concierto ya pensaba que pasabais. He de decir, que The Joshua Tree es mi disco favorito de U2, pero no solamente del propio grupo, sino de todos los tiempos. Durante muchos años su actuación en el Bernabeu fue el directo más visto en Europa y Estados Unidos, ya que se colaron nada menos que 40000 personas (eso sumadas a las 60000 que había pues hace una cifra mareante de 100000, y el milagro es que no pasara nada ante un fallo de tanta envergadura). Pero esta vez, aunque tenía expectativas de ir medio invitado, al final la lógica se impuso y no fui, y en parte agradezco no haber ido porque ya no es lo mismo, al igual que ya no es lo mismo que con el resto de grupos o artistas que después de 30 o 40 años siguen cantando sus canciones. Ojalá hubiera estado en esta gira hace 30 años o sobre todo en ZOOTV, pero era un canijo.

  • dariointernet_com

    Vale U2, retirense ya! Adios! Bye! No vuelvan!

  • david

    A mí no me gustan ya te digo, nunca me han gustado. Aparte me pongo a temblar cuando sacan el single de presentación, el primer single de tal disco.
    Luego, discos como How to…y All that…son flojísimos, me molan la mitad y gracias. Sin embargo los dos últimos son buenos, casi notables.
    Eso q van a sacar el Experience a finales de año..llevan así la tira…..a estas alturas q estamos es imposible y menos cuando están de gira de Joshua. Iban (hace 3 años) en plan de la época Achtung y Zooropa y ahora con esta gira y va a ser q no.

  • Carrabouxo

    Tú eres al que le hace caso todo el mundo supongo no? …

  • Tuve la suerte de acudir al calderón para ver el Zoo TV con 15 añitos…. Sólo puedo decir que fue flipante…Y con todas mis hormonas a flor de piel…jejejeje

  • Si sólo tocaran Achtung Baby y Zooropa sí que volvería a verles… El resto no me interesa…

  • pablooscarzine

    Uff firmaría también por verlos tocando esos dos discos!! Pero The Joshua Tree es una obra maestra indiscutible obviamente.

  • Carrabouxo

    Ahh calla, que me corroe la envidia :( Has tenido un privilegio, jodio.

  • PEREZA

  • Esteban Martínez

    Para como están tocando, mejor quedarse con el recuerdo. En serio, es cosa de oír la falta de fuerza con que han revivido este Joshua Tree o lo aburridas que suenan ya clásicos como “One” entre tantas más para pensar en que no, que dejen el Achtung Baby + Zooropa en el recuerdo solamente.

  • Schröeder

    Ídem

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