Música

Bicep / Bicep

A Matt McBriar y Andy Ferguson el blog que crearon en 2008, Feelmybicep, se les fue claramente de las manos. El dúo de Belfast se dedicaba a rescatar piezas perdidas de house de Chicago y techno de Detroit, entre otras de disco o italo, y pronto encontró su público, llevándoles a desarrollarse como dj’s y mudándose a Londres, donde han terminado agotando entradas con facilidad cada vez que dan una fiesta, como dicen por aquí.

Es fácil adivinar por qué si atendemos a lo que ha sido la música electrónica durante la última década: entre el buen dubstep y el mal dubstep, el buen EDM y el mal EDM, el buen tropical house y el mal tropical house, no es tan raro que alguien que reivindicara con su tenacidad los sonidos clásicos del house y el techno haya ido haciéndose un hueco. El dúo ha ido mostrando su valía mediante la publicación de material propio, sobre todo por su amor hacia la melodía por encima de ritmos y de géneros. La música de Bicep, como la de los mejores gurús de la electrónica de los últimos tiempos –de Caribou (a quien recuerdan mucho en ‘Opal’) a Four Tet pasando por The Field- tiene alma.

‘Bicep’ es el debut oficial que publican esta semana, dejando atrás algunos hits como ‘Just’. Andy y Matt han trabajado en hasta 60 pistas, de las que han culminado 20, seleccionando al final 12 para el álbum. Todas presentan títulos monosílabos, son en su mayoría instrumentales, y lo mejor es que no necesitan nombres como ‘Glue’ para adherirse a tu cabeza, ni como ‘Rain’ para sonar profundas, ni como ‘Aura’ para cerrar el álbum resultando espirituales. Bicep, sin inventar la rueda, se manejan con soltura en su rescate de los ritmos clásicos de la música electrónica -cómo no hacerlo después de una década de ardua documentación-, pero su principal objetivo aquí es el de la composición. En una de sus piezas estrella, ‘Glue‘, la base de breakbeat es estupenda, pero lo que hace de la pista algo tan recordable es su melancólico desarrollo, tan cinético, incorporando samples vocales. ‘Aura’ y ‘Kites’ son casi tan ceremoniales como las producciones de The Knife, y ‘Spring’ -tras el interludio ‘Vespa’ y la tristona ‘Ayaya’- se mueve entre la euforia y la contención.

Que no se han limitado a copiar bases de hace dos y tres décadas se nota por su negativa a apegarse solamente a un género. Bicep serán por supuesto recordados por pistas como ‘Aura’, pero también se han acercado a otros estilos más controvertidos, como la new-age, que ha embadurnado ‘Drift’ -cercana a ‘Tubular Bells’ de Mike Oldfield- y ‘Rain’, con esas voces tan exóticas como sampleadas de un álbum de Enigma. Casi siempre les sale bien: ‘Ayr’ podría haber salido de ‘Mezzanine’ de Massive Attack gracias a ese piano, y ‘Vale’, con la voz de aterciopelado R&B de una «amiga anónima«, aportan variedad al conjunto sin salirnos demasiado de los 90.

Bicep no son el paradigma de la originalidad, pero sí del trabajo y la constancia. Puede que su globo se desinfle en dos años como el de Disclosure, quienes parecen atrapados en un callejón sin salida, ¿pero es posible vivir el presente sin pensar en el futuro? De momento, disfrutemos de este debut tan compacto.

Calificación: 8/10
Lo mejor: ‘Glue’, ‘Aura’, ‘Opal’, ‘Spring’
Te gustará si te gustan: Four Tet, Moderat, Caribou, Henry Saiz, The Field

Escúchalo: Spotify

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Publicado por
Sebas E. Alonso
Tags: bicep