A riesgo de otorgar un inmerecido protagonismo a la figura de una persona que podría haber cometido un crimen mucho peor, el tiroteo en Youtube deja para los anales un peculiar personaje digno de análisis y que responde al nombre de Nasim Aghdam. La perpetradora del tiroteo fue una mujer de origen iraní que vivía en San Diego tras criarse en Turquía y que era animalista y activista vegana. Tenía cuatro canales en Youtube en los que subía vídeos de peculiar estética y en los que hablaba de su estilo de vida en farsi, turco e inglés.
Sin embargo, y de manera significativa, en sus vídeos Aghdam arremetía también contra Youtube y contra su política de monetización, acusando a la empresa de no pagarle debidamente por sus vídeos o incluso de censurarlos. Decía haber cobrado 10 céntimos por 370.000 visualizaciones, cifra incluso por debajo de las estimaciones -paupérrimas- que son conocidas en la industria musical. En uno de ellos llegó a expresar: «No hay verdadera libertad de expresión en el mundo y os van a censurar por decir verdades que no son apoyadas por el sistema”. Su enfado con la empresa habría sido el detonante de que la haya emprendido a tiros contra varios de sus empleados. Youtube ha decidido retirar sus vídeos afirmando que violaban las condiciones de uso.