Quizá alguien recuerde que en 2013 nuestro colaborador Carlos Úbeda recomendó muy fervientemente el disco de The Ballet ‘I Blame Society‘, en aquel momento apelando a su relación con gente como The Magnetic Fields o The Hidden Cameras, y el proyecto de Greg Goldberg no ha cambiado nada en su nuevo disco. El dúo presentó canciones de ese álbum ya terminado, indicando que hablarán de cosas como Grindr, y por tanto reafirmando la orientación queer del proyecto.
El primer single, que puede oírse desde hace un par de semanas, se llama ‘But I’m a Top’, y es una nueva delicia muy vinculable a los momentos más lo-fi y afables de Stephin Merritt, mientras la letra, divertida pero con mensaje, habla sobre «dejarse barba», «ser indeciso», «parecer una chica por fuera» y «sentirse una chica por dentro». Su estribillo plantea entonces ácidamente: «¿por qué nadie me cree cuando digo que soy activo? Pues soy activo». Goldberg juega así con los roles sexuales, sociales y de género, con alusiones a la plumofobia, la pasivofobia y la transfobia, es decir, sin dar una puntada sin hilo en las cuatro frases que contiene la canción.
Oficialmente, «el narrador de la canción se siente frustrado por las normas y expresa su deseo de ser visto o vista como se ve a sí mismo o a sí misma, una fantasía tan atractiva como imposible». Musicalmente, mientras los teclados se inclinan hacia Magnetic Fields o Casiotone for the Painfully Alone, el punteo es puro indie pop hecho para el Popfest, por la vía de Johnny Marr.