Joji / Nectar

Joji es un caso de estrella hecha en el siglo XXI: él es responsable del viral de ‘Harlem Shake’, canción de Baauer que luego alcanzaba el número 1 de Estados Unidos; y sus personajes de Youtube, sobre todo Pink Guy (genial la canción ‘STFU‘) y Filthy Frank, le han convertido en una de las personalidades de internet más conocidas por las nuevas generaciones.

Buscando ser tomado en serio, el joven de ascendencia japonesa y australiana pero residente en Nueva York a duras penas habla ya de su época en Youtube y está completamente centrado en su carrera musical. Y no es para menos: detrás de esos personajes bobos por los que le conocimos se esconde un cantante de vocación melódica pero bien asentado en el pop de su tiempo, ese que en realidad se nutre de sonidos como el hip-hop y el trap; y también un estupendo compositor de canciones que no necesitan ningún tipo de coartada cómica para dejar huella. Los 530 millones de reproducciones en Spotify de ‘SLOW DANCING IN THE DARK’ no son en vano, se han producido gracias a lo magnético de sus sintetizadores distorsionados pero también a una melodía atemporal que admitiría cualquier tipo de producción.

‘Nectar’, el segundo disco de George Kusunoki Miller bajo el alias de Joji, que además es como yo pronunciaba mi nombre de pequeño, vuelve a desplegar sus virtudes pero se hace demasiado largo al componerse de 18 pistas. Las mejores suenan en la primera mitad: no puede ser más propio de Joji titular una canción ‘Ew’ y que esta sea en realidad una maravillosa balada de pop orquestal que podría haber salido en los años 70, época a la que también dirige la voz de George en muchas pistas de ‘Nectar’ por su tendencia a las maneras de un «crooner» clásico. Corroboran esta apreciación la balada ‘Sanctuary’ o la dramática ‘Run’, la cual Joji interpreta con suma autoridad para expresar una historia de desamor de las de toda la vida: «he viajado por todo el país para encontrarme contigo, pero sé que no me amas». Salvando las distancias, es su ‘Love on the Brain’ particular.

Los ritmos ralentizados del hip-hop lo-fi mandan en ‘Nectar’, por ejemplo en la agradable producción en la que participa Omar Apollo, ‘High Hopes’, pero Joji busca en el largo abrir otras vías de expresión. «No me siento como me han programado que sea» es la reflexión que deja el artista en el trap melódico de ‘MODUS’ como crítica a una industria que ha intentado moldearle, y si el simpático single ‘Gimme Love’ ha triunfado acelerando los bpms a la manera de unos Gorillaz para luego terminar con una coda pastoral que ni Simon & Garfunkel, el disco coquetea con la bossa nova en la breve ‘Upgrade’, con el synth-pop en la olvidable ‘777’ o con el soul-rock en ‘Daylight’ con Diplo, esa persona que nunca pierde la oportunidad de asociarse a tu nuevo artista favorito.

En este disco que habla principalmente de una relación complicada que ha desembocado en el desamor, Joji halla buenos colaboradores en BENEE (‘Afterthought’), Yves Tumor (la experimental ‘Reanimator’) y Lil Yachty (‘Pretty Boy’) en una digna segunda mitad. Puede que este pop absorbido por el trap y el hip-hop más domésticos y «de habitación» no dé para muchísimo más en la década que empieza, pero ‘Nectar’ es un trabajo con buenas melodías, inspiradas en la canción de autor de los 70 en algunos casos para sorpresa del mundo; y producción mimada en voces, beats, armonías… con el que Joji sigue afianzándose y callando bocas.

Calificación: 7/10
Lo mejor: ‘Ew’, ‘MODUS’, ‘Gimme Love’, ‘Run’
Te gustará si te gusta: Post Malone, Gus Dapperton, BENEE
Youtube: vídeo de ‘Gimme Love’

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Publicado por
Jordi Bardají
Tags: joji