Música

Nebulossa / Poliédrica de mí

Joy Division, New Order, The Cure y Depeche Mode son los grupos que María Bas citaba como principal influencia cuando Nebulossa publicaban su primer disco. Mark Dasousa, que se había comprado su primer teclado por influencia de Nacho Cano, prefería añadir a la lista artistas españoles: Radio Futura, La Mode y por supuesto Mecano. Aprovechando que cada 20 o 30 años vuelven las mismas modas, decidieron formar un grupo llamado Nebulossa, nombre inspirado por una excursión a un Observatorio realizada junto a sus hijos. Antes habían formado parte de otros proyectos: con Solar llegaron a grabar hasta 4 álbumes.

Que el certamen Indie Cool escogiera a Nebulossa mejor banda emergente fue un punto de inflexión para ellos en 2021 y les empezaron a salir conciertos de presentación del que fue entonces su debut, ‘Poliédrica de mí’.

Con este título querían hablar de nuestra versatilidad como seres humanos, de nuestras diferentes caras, de la verdadera libertad, aunque la gracia es que la música parecía tan sacada de una cápsula del tiempo que el disco se abría con un tema llamado ‘1984’. Sí, inspirado en ‘Julia’ de ‘Gran Hermano’. Una canción sobre distopías y «tarados desinformados» que terminarían cantando junto a Rocío Sáiz, aprovechando su enfoque femenino: «quería que me besaras y bailáramos juntas toda esta canción».

Para sonar a aquella época, se hicieron con los sintetizadores adecuados (Roland, Juno) y cuidaron mucho que la batería fuera producida como en aquella época. Mark quería que su música fuera «pop con algunos toques oscuritos» y María buscaba algo más sofisticado. Para ella era importante que el grupo tuviera un punto más underground, en el sentido de The Cure, de los que insiste, es muy fan.

La proliferación de teclados inclina la balanza más bien hacia OMD (sobre todo en ‘La herida’) o hacia el debut de Depeche Mode. Hacia las creaciones de Vince Clarke antes de centrarse en Yazoo y Erasure. ‘Glam’ -un himno sexy sobre la devoción- y ‘Anoche’ -sobre un desenfreno lleno de posibilidades- son canciones que en verdad podrían hablar de cualquier cosa porque son sus líneas de sintetizadores quienes nos capturan y nos dirigen. Auténticos hits de revival que van a vivir una nueva oportunidad tras la victoria de Nebulossa en el Benidorm Fest con ‘Zorra

‘.

Sin duda van a remover cosas a quienes vivieron con ilusión la edad del oro del pop español, o a los que se han molestado en descubrir después a gente como Azul y Negro o también Olé Olé. El primer disco de Nebulossa te va a encantar si alguna vez lo has dado todo con ‘Me estoy volviendo loco’, ‘Voy a mil’ o ‘No controles’ -que era un absoluto himno de empoderamiento-.

Algo desatinado en su estructura y en su estrategia -‘La colmena’ fue el despistado single principal porque no querían dar una imagen demasiado comercial-, ‘Poliédrica de mí’ es un álbum muy adictivo en sus estribillos y líneas de sintetizadores inspiradísimas en los años 80. Como ellos solían decir, un recuerdo de los días en que “en la radio ponían música de calidad” (y no estaban haciéndose los esnobs, hablaban de Madonna y Duncan Dhu). Y un álbum en el que ya afloran mensajes de autoafirmación, descaro y hedonismo, lo que les está llevando a diseñar el que puede ser un segundo disco enorme, ya solo por ‘Zorra’, ‘Me pones a mil’ y ‘Me han dado porno’. De hecho, quienes busquen precedentes de sus últimas canciones, encontrarán aquí ‘KTJDN’ («que te jodan») o ‘Poliédrica’. Este tema nos habla de «sonidos que me dicen quién soy, que vuelva a ser la que yo quiera». Su música, vuela igual de libre.

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Publicado por
Sebas E. Alonso
Tags: nebulossa