Música

Teo Lucadamo: «Me identifico más con los indies que con la escena del rap»

Teo Lucadamo es una de las revelaciones de los últimos años. Las cifras alcanzadas por ‘Ritmo’ desde la autoedición le han validado al margen de su condición «nepobaby» (es hijo de Aitana Sánchez-Gijón). Ahora en Universal, publica su primer disco, ‘El dilema del rapero blanco’. Hablamos con Teo sobre la influencia de su familia, sobre rap, sobre escenas y sobre conciencia política. De manera totalmente sorprendente, resulta ser un firme defensor de la prensa y de su valor. No solo hablamos de música, pues el artista hace toda la promo con una chapa de Palestina, el mismo día en que Israel fortalece sus ataques, dejando otros 400 muertos en la Franja de Gaza.

En este disco dices que sudas de ser rapero. ¿Esto no es en serio, no?
Me guío mucho por los sentimientos y los impulsos del momento. Cuando digo algo y lo digo de corazón, lo suelo dejar. ¿Suena bien, suena mal, es real, no es real? Da igual. Esto es ya al final del disco y es como la catarsis. ¿No es en serio? Pues no. O no sé.

¿No eres rapero?
No. Soy artista, soy productor, soy intérprete, soy performer, pero no soy rapero.

Te estuve viendo en Monkey Week, que me lo pasé muy guay, estuvo muy divertido. Me pareció ver un rapero. Hasta donde yo sé.
Me identifico más con MC, con una cosa más de host. El pavo con el micro que prende la fiesta. Respeto el rap demasiado como para considerarme rapero. Rapero es Q-Tip. Yo no soy rapero. Yo soy Teo, soy un fan, adoro este género, adoro los raperos, las raperas, ese sonido me fascina, pero «distancia»…

«Respeto el rap demasiado como para considerarme rapero»

La influencia del disco, la más importante, es el rap de los 2000, y de los 90. Mucho muchacho, 7 Notas 7 Colores… ¿Cuándo has descubierto esta música?
Mucho muchacho siempre había estado un poco ahí, pero a mí no me interesaba eso, a mí me interesaba Nach. Cuando Roy (Borland) me descubrió «7 Notas» y realmente les puse oreja, me voló la cabeza porque rompía con todas las bases de lo que yo creía que era el rap en español. Era un estilo muchísimo más libre y me acabó interesando más. Yo venía de una escuela mucho más… de la métrica y de la estructura. Mucho Muchacho fue un descubrimiento, y se convirtió en la referencia número 1.

¿Qué te creías que era el rap español, pues?
Yo era más fan de algo mucho más lírico, de algo que tenía que ver más con un storytelling, narrar historias en textos más largos, con una coherencia, una cosa más lírica. Y esto es puro punk, tío. Mucho muchacho es real. Hip hop.

En el disco hay también ambientes muy de aquella época en cuanto a pianos, saxos, incluso en el single ‘UMG’.
Sí, lo que planteó Roy fue: «¿Tú cómo ves el disco, más de instrumentos o de sintes?». Y era una pregunta que él me hizo para decir lo que él pensaba. Para comprobar que estábamos alineados. Y él me dijo que quería sintes. Y a mí me pareció muy bien. Tenemos una química brutal. Entonces, el disco son sintes. Luego hay pianos y saxos, pero se han añadido después. Realmente no son los protagonistas. Los protagonistas son los samples, las «bates» y los sintes. Pero claro, nuestras influencias son las que son. A nosotros nos gusta el jazz rap, a nosotros nos gustan las influencias del R&B, el rap, nos gusta más ese subgénero que algo más sucio. Mucho más A Tribe Called Quest que Wu-Tang.

¿Cómo ha sido la gestación? ¿Tú llevaste maquetas sobre bases o lo que sea y luego habéis trabajado o ha sido todo en el estudio a la vez?
Sobre todo ha sido en el estudio de cero. Yo traje un par de basecillas. Traje la base de ‘Llamadas’, mucho más adelante llevé la base de ‘Simón’, también la de ‘Tengo un amor’ y luego se hizo la producción, se tomó la decisión de meter chelos aquí y allá, pero sobre todo ha sido partiendo de cero, muy alineados con lo que buscábamos.

‘Te vas a acordar’, al final es como una bossa nova o easy listening. ¿Qué os ha inspirado?
Jordi, de Ciutat, trajo el piano. Con Ciutat llevamos ya un añito y medio de amistad. Y entonces esto salió muy natural. Él trajo esta idea de bossa, porque ellos hacen jazz pop, por decirlo de alguna forma. Jazz, pop y electrónica. Trajeron esa idea de piano y con Roy y Mario Caballero la terminamos en un día. Salió del tirón.

En la nota de prensa dices que «A los indies les va a encantar el disco. No sé a los raperos y no sé los demás, pero a los indies les va a encantar».
Es que la escena del rap de mi edad… 7 años para arriba, 2 para abajo… Es que estoy totalmente fuera. Yo me identifico muchísimo más con Amore, con Irenegarry, con «Rus», con Tristán, con Azuleja, con Roy… Con toda esta esfera. Y para mí los indies son un poco ellos. Y los que los escuchan a ellos, sobre todo. Creo que a esta peña le va a interesar.

«Yo en el Madrid Salvaje no pinto nada. Pero en el Observatorio, sí»

¿Y a ellos qué les pareces tú?
Irene sí que le hacen gracia mis vídeos y tal… No sé tampoco. Tristán, Roy, Azuleja, Mori… yo creo que les gusta mi movida. Te lo digo un poco por una sensación de que yo en el Madrid Salvaje no pinto nada. Pero en el Observatorio, sí. Entonces, yo soy «team» Observatorio y Madrid Salvaje dudo que me programe a no ser que tengan que programarme porque sí, porque toca, pero esa es la diferenciación que yo hago. Se nota mucho en los festis.

¿Tú como público a cuáles vas? ¿Cuáles te gustan?
A mí me gustan los frikis. Me gusta la peña friki. La peña que es friki de movidas, porque yo soy un friki y soy friki de movidas, sé lo que es ser fan siendo friki y me parece que estos fans son fans muy reales y muy sanos también. Siento que la gente que me sigue es muy sana. Y eso me encanta, la verdad.

¿A qué festivales vas?
¿Sabes qué pasa? Que tengo muchas carencias a nivel de cultura musical. Yo me estoy poniendo las pilas en los últimos años. Entonces, normalmente en los carteles de los festivales es como que no sé quién es nadie. Por ejemplo, el Primavera Sound del año pasado: los nombres más grandes sí los tenía, pero bueno. Yo voy a descubrir bandas. Y siempre me llevo cosas. Yo no sabía qué era Justice. Para que te hagas una idea. Y fue como: «Hostia, estos cabrones cómo suenan».

«Soy muy fan de Lady Gaga. Los primeros discos que escuché yo una y otra vez fueron ‘The Fame Monster’ y ‘Good Girl Gone Bad’ de Rihanna»

Lana del Rey sí la conocerías, ¿no? ¿Te gusta el pop?
Me gusta el pop, sí. Yo soy muy fan de Lady Gaga. El primer disco. Me gusta mucho Lady Gaga y me gusta mucho ese pop, la verdad. Los primeros discos que escuché yo una y otra vez fueron ‘The Fame Monster’ y ‘Good Girl Gone Bad’ de Rihanna. Y ‘Nothing But the Beat’ de David Guetta. Y ‘Un día en Suburbia’ de Nach. Este es mi inicio en la música. Entonces, es electrónica, supermegapop, bangers. ‘Good Girl Gone Bad’ tiene absolutos temazos, tiene algunos un poco más flojos. ‘The Fame Monster’ es un puto discazo con alguna más floja, pero por lo general es «estoy aquí a nivel de energía y a nivel de gozar del pop».

Hablas del dilema del rapero blanco, ¿qué te parecen los raperos blancos tradicionales que ha habido? Eminem, Macklemore, Mac Miller…
Eminem es el rapero blanco por antonomasia, que tiene dos buenos discos, los primeros. Luego su carrera cae en picado hasta ya la desgracia absoluta, en mi opinión, pero tiene ese momento dorado que es el principio, cuando está más fresco, cuando está más sano, supongo, también. Macklemore ha tenido el dilema del rapero blanco, tiene esa autoconciencia que es como, «bueno, ¿qué haces luego con eso?». Cuando Kendrick sacó ‘DAMN’, ganó Macklemore el Grammy a Mejor Álbum de Rap y él subió a Instagram el chat escribiéndole a Kendrick: «Tío, deberías haber ganado tú». No sé qué opino al respecto, pero ya es un poco el show. ¿Y por qué es tan grande Mac Miller? ¿Es tan buen rapero? Quién sabe, a lo mejor no, pero claro, ¿con quién me voy a identificar yo más? Pues con Miller en 2018 o 2019. Obviamente esa ha sido mi referencia porque yo soy más parecido a él que a cualquier otro rapero negro súper talentoso, incluso mucho más talentoso que Mac Miller.

De todas formas, tú has hecho un disco muy divertido, que estás muy serio, te veo muy serio.
Ya, no sé. Es que soy también una persona muy seria (risas) También he necesitado sentarme un momento y decir «tengo que hablar de cosas». Hago mi equilibrio entre esa seriedad y la ironía absoluta.

¿Cuáles son las cosas importantes de las que habla el disco? ¿Qué canciones? Hablas muchísimo de tu familia…
Hablo muchísimo de mi familia. Se lo puse a mi hermana y cuando yo hago reír a mi hermana con una frase, yo ya siento que lo he conseguido. Cuando mi padre, que no le gusta nada el rap, le carga mogollón, menos Kendrick, reacciona a algo… Busco mucho la reacción de mi familia. Cuando uno es honesto, accede a cosas universales, a sensaciones universales, que todo el mundo se pueda sentir apelado o lo que sea. Yo creo que ahí está la magia.

Me reí mucho cuando en los Goya la gente en Twitter empezó a preguntar qué hacías tú llorando viendo a Aitana Sánchez Gijón.
(risas) Qué afectado está, ¿no? ¿Qué coño hace? Pues mira, qué bien que haya mucha peña que se da cuenta de que mi madre es conocida después de estar escuchando mi música y no a raíz de eso. Pero es que siento que es la forma natural, cómo ha sido todo, porque yo en ningún momento he querido subirme a esa burra. Un poco todo lo contrario.

Es muy difícil que tú ganes un fan por ser hijo de Aitana Sánchez Gijón. Pero a mí me da un pedazo de titular.
Sí, es que es curioso. Al final, ¿qué artículo te vas a leer? Yo lo sé, yo sé que salgo en Icon porque esto es el gancho. A lo mejor podría haber salido también, porque ahora está Universal empujando y tal, tengo una propuesta buena, todo lo que sea, pero es que aquí está la cosa. Aquí está realmente. El momento Nepobaby es ese, el momento de la exposición, de que los medios te tengan más en cuenta porque tal y que te den esa visibilidad porque el titular está ahí. ¿Cómo no lo vas a poner?

En cualquier caso, tu familia es súper importante para ti: está en el disco. Hay un primo también.
Mi primo Simón (risas). Intento siempre meter a todo el mundo de mi círculo, porque es la gente con la que más a gusto estoy. Trabajo súper bien, tenemos un ambiente de trabajo muy bueno. He trabajado con mi primo mil veces. Mi padre ha participado en el arte del disco.

Los padres salen mucho en las carreras de Eminem, Kendrick, es muy del hip hop realmente…
Seguramente eso también haya jugado un papel, después de haber estado escuchando toda esta música durante tantos años… No te das cuenta pero al final puede haber tenido que ver.

¿Y qué más hay de ti en el disco?
Habiendo hecho ‘Mi colega’ y ‘Ritmo’ que son como más cómicas… ‘UMG’ es un drama, ¿sabes? Es un poco tragicomedia. Luego está ‘Llamadas’ que es como un sketch. ‘Te vas a curar’ tiene ese «speech» final, ‘6pm’ tiene también chascarrillos… Todas tienen chascarrillos pero ‘Simón’, ‘Tengo un amor’, ‘Calcula’, ‘Superdope’, ‘360’ ya es más liviana, ‘Con esta cara, con este pelo’… todas tienen algo, es verdad, pero muchas de ellas son solemnes. Al menos para mí. Son densas.

Justo ‘Calcula’ tiene las frases que más risa me hacen. Como cuando dices quién es ese señor que te persigue…
Es de cuando éramos niños, que te decían «saluda a este señor, que es el amigo de». Tú en plan: «¿Quién es este tío?»

Y cuando dices «el amor son cosas de pibas», ¿cuán en serio va esto?
Totalmente crítica. Totalmente crítica a esa masculinidad que tengo. He tenido que trabajar mucho para poder salir de esa mentalidad. También es la exageración. La canción siempre te va a mostrar la cara más fea. La más apática. Pero es una crítica a eso. Pero por suerte yo no lo veo así.

Para mí es súper interesante ver cómo la gente de tu edad ve este tema, porque hubo un momento en el que parecía como que el amor iba a dejar de ser cosas de chicas, pero ahora de repente hay una regresión y las mujeres y los hombres de vuestra edad votáis cosas súper diferentes. Se han radicalizado mucho las cosas. En un momento dado, tú has identificado que tienes una masculinidad que es tóxica.

Hay cosas insanas en mi masculinidad y en mi forma de ser que son normales y que van también mucho por los tiempos y esas mierdas, la verdad. Tiene que ver con mi situación familiar, cosas personales que he vivido y tal. Aunque siento cierta desesperanza con respecto a este tema en general, todo el mundo anhela eso. Porque todos hemos visto Disney y todos hemos visto a nuestros padres juntos, y sabemos la potencia de ese amor romántico, normativo, clásico, lo que sea.

Estás haciendo la promo con una chapa de Palestina. ¿Te la has puesto esta mañana por las noticias?
La llevo en la riñonera, pero me la he puesto por las noticias.

Hay una conciencia política en ti, que no se ve tanto en el disco.
No, no lo he dicho mucho en el disco, pero sí, tengo mucha conciencia política. Me gusta mucho la prensa, el periodismo y tal. Y leo sobre estas cosas y me preocupa mucho y estoy pendiente.

«Salgo de las redes para informarme. Hay que leer los artículos»

¿Te informas en la prensa, no en las redes?
Claro, es que esa es la movida. O sea, salgo de las redes para informarme. Sigo El País y algún otro medio. Pero es que hay que leer los artículos. Nunca doy la chapa con esto, pero siempre me enorgullezco de hacerlo, porque es algo que he tenido que entrenar también. Desayuno con el periódico y abro cuatro periódicos y miro y leo e intento mantenerme al día.

Has metido la palabra «zurdo» en el disco, esto me ha hecho mucha gracia, EN ‘360’. ¿Tienes esta lucha con la autenticidad, el mantenerte independiente, que no te corrompa el sistema, ahora que estás encima en una major? ¿Esto es un tema para ti de verdad?
Sí, porque joder, ¿cómo voy a estar concienciado con la causa palestina y estar en el Banco Santander? Pero bueno, llega un punto que sientes que no hay escapatoria, que todo son oligopolios y que tú estás consumiendo en una empresa que es filial de una más grande, que es filial de otra muchísimo más tocha. Que hay comercio de armas, las farmacéuticas, toda esa puta mierda, están todos untados. Entonces, sí, tengo un conflicto político grande con estar en una major y sacar mi música a través de ellos y hacer camisetas que van a acabar en la basura, toda esa puta mierda, y llevar Adidas y todo. O sea, soy consciente y hay días que me rallo más, hay días que me rallo menos, he decidido jugar las reglas de este juego durante un tiempo y a ver dónde me lleva esto.

¿Te ves en un rap más político?
Rap no, la verdad. No me veo. O a lo mejor sí. Pero tiene que ser algo con mucha claridad, tiene que llegar a un momento que me lo pida el cuerpo, porque es que no me voy a poner en plan chapa. Como te digo, estoy bastante concienciado con la situación política internacional y demás, y ya va a tocar empezar a hacer canciones sobre esto, pero no sé si van a ser rap. A lo mejor van a ser más rollo guitarra.

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Publicado por
Sebas E. Alonso
Tags: teo lucadamo