Música

Rigoberta Bandini: «Me ha parecido interesante caricaturizarme»

Pocas giras nacionales despiertan ahora mismo tanta curiosidad como la correspondiente a ‘Jesucrista Superstar’. ¿Es un musical o no? ¿Un disco conceptual o no? Para esclarecer esto y por ejemplo cómo integrará sus viejos hits en su repertorio, Rigoberta Bandini visita ALGO CAMBIÓ…, el podcast de Fundación SGAE con JENESAISPOP. Pero sobre todo para hablarnos de autoedición, detallarnos cómo ha llegado a organizar tours por arenas desde la más estricta independencia. La artista ha llegado ya dos veces al top 10 de ventas en España -sin contar el nuevo vinilo, retrasado-, no a través de una pequeña discográfica, sino de un sello llamado «Rigoberta Bandini», a secas.

Rigoberta habla de su equipo, un pequeño número de personas entre los que se encuentra un mánager, un responsable de prensa, un productor y una especie de asistente a su vez creativa, y revela que tampoco descarta fichar por «majors» en el futuro: «Como nunca he tenido sello discográfico -para este álbum sí he firmado con una editorial- no sé cuál es esa otra realidad. No lo descarto en el futuro. Pero es verdad que de momento me siento bien así. Me da terror sentir que pierdo el control».

De hecho, hubo reuniones con discográficas grandes, pero de momento se ha descartado ese escenario: «Lo tanteamos, nos hemos reunido con alguna discográfica. Son equipos maravillosos, seguro que habríamos crecido, pero tuve como un latido: de momento quiero seguir aquí. En una discográfica me dijeron «podemos multiplicar tu proyecto por 4″. Y también me da cierto vértigo. Siento que si orgánicamente este proyecto llega a Marte, la vida lo habrá querido, pero forzarlo yo, me da miedo arrepentirme, porque tengo un lugar muy cómodo de fama. Tengo una vida absolutamente normal. La gente no me para por la calle. A veces sí, pero puedo hacer aforos de 10.000 personas y llevar a mi hijo al cole en transporte público. Creo que ese nivel de comodidad es muy dulce y lo quiero cuidar. Crecer porque tenga que pasar. Me gustan las cosas más orgánicas».

Rigoberta Bandini cree que ninguna discográfica le habría dejado sacar un disco doble, que además se inspira en una amiga tarotista que le hizo un taller de «los 22 arcanos mayores». La idea le sirvió para organizar un montón de ideas sueltas que tenía en el ordenador, y luego ya crear otras en torno al concepto de «Jesucrista Superstar». Además, Paula Ribó -su verdadero nombre- nos cuenta que se echa las cartas a sí misma: «El tarot es como terapia. También voy a terapia, pero el tarot es como un diálogo conmigo misma. Te haces una tirada y te lleva a lugares. Sea la tirada que sea».

«Puedo hacer aforos de 10.000 personas y llevar a mi hijo al cole en transporte público. Ese nivel de comodidad es muy dulce y lo quiero cuidar»

El femenino del nombre del disco es muy representativo de lo que encontraremos en él: «Todo lo he construido en base a mi feminidad, con todas sus caras: las que me gustan más, las que me gustan menos, las que me hacen ser más histriónica. He deformado, he estirado feminidades que ni siquiera me pertenecen. En mi vida yo no soy Jesucrista Superstar. Me ha parecido interesante caricaturizarme hasta llegar a puntos muy alocados. Estéticamente también ha habido una apuesta por eso, con esas pestañas de la portada. Durante el camino del álbum me vino una imagen de que Jesucrista Superstar puede ser una «housewife» que te puede matar. Es carismática, magnética, pero también te puede matar. Me parece interesante la peligrosidad de lo femenino detrás de toda esa hiperfeminización». Sobre el riesgo y la ambición del título del disco, responde: «No me daba miedo, soy una chula. Hay que ser chula. Si no te lo crees tú…»

El disco tiene una vertiente claramente hedonista, materializada en canciones como ‘JAJAJA’ o ‘Todas tienen ganas de jaleo’. «Me parecía divertido hacer este ejercicio de sexualizar a un hombre, de ser una empotradora, que es algo que siempre ha estado tan vinculado a la masculinidad. Nunca lo había experimentado y fue muy divertido».

Pero también tiene otra cara más triste, vista por ejemplo en la composición que cuenta con Luz Casal, ‘Canciones alegres para días tristes’. A veces el disco parece exclamar una idea parecida a: «tengo el amor, tengo un hijo, tengo un trabajo que me gusta, tengo dinero, pero siento un vacío horrible con el que no sé qué hacer». La artista concuerda con la idea de la tristeza: «Yo también lo veo triste. Un amigo me dijo que tenía ciclotimia. En general soy bastante estable, pero componer este álbum fue revelador. Me di cuenta de que no estaba tan bien, me salían canciones muy oscuras. Esto también es Rigoberta Bandini, para mí era importante exponer mis problemas para decir «estamos juntas»».

«Me llegué a plantear sacar el álbum sin tener redes. Luego bajé a la tierra: «no eres Beyoncé». Lo puede hacer alguien muy grande y me parecería valiente y guay»

Entre las cosas que en los últimos años han generado malestar están sin duda las redes sociales. En la intro del álbum exclama tras referirse a ellas de la siguiente manera: «¡qué asco!». «En mayo del año pasado pasé una crisis con las redes. Me compré un troncomóvil que solo recibía llamadas y estuve dos meses así. Mi equipo estaba desesperado y es cuando compuse esta canción (…) Me llegué a plantear sacar el álbum sin tener redes, son cosas que te juro que me las creo. Luego bajé a la tierra: «no eres Beyoncé». Lo puede hacer alguien muy grande y me parecería tan valiente y tan guay… Ojalá lo hiciera alguien, pero igual no soy la persona porque tampoco me quiero estrellar de esa manera. Vivo con mucha contradicción. Me entristecen las redes y no solo las redes: tener ese vigilante cerca. Disfruto menos de las cosas».

Lo que seguro que va a disfrutar es esa gira que la llevará a 10 ciudades españolas, y para la que no está escatimando en gastos de banda en directo, escenografía y actuación: «Mi mánager está preocupado, soy muy derrochadora, no estoy en números rojos, tengo un margen, pero es lo más guay poder tener dinero para hacer estos conciertos o los vídeos. Yo quiero reinvertirlo».

En los últimos minutos del podcast, Luis Gómez, director de socios de SGAE, nos habla de la diferencia entre ser un artista con su propio sello, y el trabajo de las editoras. En España no solo existen las de las 3-4 majors, sino que hay hasta 2.500 editoriales. Entre los artistas que cuentan con empresa propia, Manolo García, Serrat o Alejandro Sanz. Gómez nos detalla las labores de una editorial, como el registro y la administración, la explotación y promoción de esa obra y el desarrollo de la carrera de esos artistas, colocando y explotando esos derechos.

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Publicado por
Sebas E. Alonso