Música

10 años sin Bowie, 10 años con ‘Blackstar’

Este mes se ha cumplido el 10º aniversario de la muerte de David Bowie. También de su último disco, que salió tan solo dos días antes de su deceso. Aquel ‘Blackstar‘ fue uno de los álbumes mejor considerados de 2016 y además uno de los más vendidos, despachando 2 millones de copias. Sin embargo, no es tan común que los artistas de hoy en día citen aquel trabajo concreto de Bowie como un personal favorito, ni que el público lo recuerde especialmente. Hasta el punto de que ninguna canción de los dos espléndidos y últimos trabajos del artista aparecen entre sus temas más escuchados en Spotify ni en Apple Music. Por eso, dedicamos el nuevo capítulo del podcast REVELACIÓN O TIMO a poner en valor ‘Blackstar’. Como sabéis, ya realizamos otro podcast sobre los 10 mejores álbumes de Bowie hace 4 años y aún podéis escuchar ese otro episodio en ivoox.

Para renovar el discurso y evitar los lugares comunes invitamos al periodista Noel Ceballos (GQ, Los Hermanos Podcast), que recientemente ha destacado en redes ‘Blackstar’ como uno de los discos fundamentales de su vida. Ceballos destaca las cualidades musicales del álbum, que contó con músicos de jazz experimnetal, al margen de que estemos ante una especie de testamento o no. Si el álbum anterior ‘The Next Day’ (2013) podía entenderse como un compendio de los mejores Bowies, el nuevo estilo de ‘Blackstar’ (2016) puede entenderse como su «trascendencia»: «Su creatividad estaba en ese momento en un mundo de muerte, decadencia, pero también trascendencia. También hay espacio para la esperanza. La idea era seguir hasta donde llegase», aclara en referencia a las declaraciones de Tony Visconti, según las cuales Bowie llegó a confiar en seguir y grabar más canciones, y en principio no pensó en este álbum necesariamente como el último.

Continúa: «‘Blackstar’ es la trascendencia, es más metafísico. Está definiéndose como un ser mortal, cuando todos los arquetipos que había trabajado a lo largo de su carrera eran todo lo contrario: superhéroes, alienígenas, superestrellas… El Duque Blanco no podía morir. No es alguien que te imagines contemplando su propia mortalidad y aquí se mostró más humano que nunca. Es el Bowie más humano, pero a su vez es más ocultista. Hay como ritos secretos, salmos oscuros de algún evangelio negro… sale con una Biblia negra en el videoclip. Nos deja instrucciones cifradas para que al cabo de 10 años sigamos dándole vueltas a lo que significa».

Sobre el vídeo de ‘Lazarus’, que sí grabó en noviembre de 2015 cuando le comunicaron que el cáncer era terminal, indica: «Hay una teoría y es que estaba haciendo lo que se llama «Ars moriendi», la representación de su propia muerte, para ayudarnos a comprenderla cuando el momento llegase, porque él la llevaba en silencio. Era un secreto que estaba enfermo. A través de esas canciones y de esos videos tan explícitos, estaba organizando su propio velatorio. Me parece algo muy bonito».

En cuanto a la elección de ‘Blackstar’ como nombre para el álbum y como single principal del álbum, debatimos sobre sus significados: «Es el paso previo al agujero negro. Es puro tránsito, algo que no llega a su destino. Si se vio a sí mismo como una estrella negra, es muy buena definición. Como en la exposición de «David Bowie Is», que al final no comisarió, pero por la que terminó paseando (…) Quizá se vio a sí mismo como alguien que no llega a su propio destino, porque el propio cambio era su auténtica naturaleza». En otro momento, añade: «En ‘Blackstar’ habla literalmente de una reencarnación. Hay una transubstanciación, no sabemos exactamente de quién, pero dice que algo cambió el día que murió. Habla de que trasciende y vuelve convertido en otra cosa. Él quería seguir jugando a engañarnos. Y este es su último juego porque no sabes si está engañando o siendo sincero, si está creando un personaje real o ficticio. Son las ganas de jugar de una persona que sabe que se está quedando sin tiempo para ello».

Asimismo, hablamos a lo largo de esta hora de conversación de qué otros eventos de 2016 marcaron el mundo. Si pensamos en que en el universo del pop nos dejaron también Prince, Leonard Cohen y George Michael, y sumamos que en política se votó el Brexit y Trump ganó sus primeras elecciones presidenciales, es imposible no concluir que hubo un antes y un después en el mundo. «Fue el último año del internet bueno», bromea Noel en un momento de este episodio.

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Publicado por
Sebas E. Alonso
Tags: david bowie