Tres años después de publicar música nueva, Queens of the Stone Age regresan con ‘Easy Street’, un single que probablemente no se parece a lo que nadie esperaba de la banda de Josh Homme. No se ha anunciado un nuevo disco, pero esta canción abre una nueva etapa con un sonido sorprendentemente desnudo… y, ojo, imperfecto.
Si alguien la escuchara sin contexto, costaría identificarla como una canción de QOTSA. ‘Easy Street’ se acerca más a una canción de campamento, con palmas, armonías vocales e imperfecciones deliberadamente conservadas en la grabación, como si los Queens intentaran acercarse a lo que hacen -o hacían- Animal Collective o Dirty Projectors. Todo ello, eso sí, sin perder el magnetismo y la presencia vocal de Homme, que sigue siendo el centro de gravedad del tema. Quizá eso, y no tanto la reinvención musical, hace que el tema funcione.
La letra combina humor negro, frustración y autodestrucción con frases como «Just shut up and fuck me or shut up and go away» o «Drinking don’t help but it sure blocks out the help», mientras el estribillo invita a encontrarse en esa metafórica «Easy Street», un lugar donde «las llaves de la vida» llevan todo el tiempo escondidas debajo del sofá.
Homme ha explicado que la intención era precisamente escapar de cualquier acabado demasiado pulido: «Es una canción un poco divertida. Como cuando te das en el hueso de la risa: hace gracia porque duele y duele porque hace gracia. Estás hablando en serio, pero es divertido. La hicimos como harías una demo. Sin claqueta, dejando los errores. Se acelera, se frena, las palmas no son especialmente buenas, pero tampoco malas, y unas palmas imperfectas aportan esa humanidad que no puedes fingir».
Por ahora, Queens of the Stone Age no han confirmado que ‘Easy Street’ forme parte de un próximo álbum. Quien sí tiene disco en camino es Mastodon, cuyo nuevo trabajo, ‘Marrow Deep’, acaba de presentar su primer adelanto, ‘Snakes for Dinner’, una colaboración con el propio Josh Homme.