El nuevo single de Kelly Clarkson contiene probablemente una de las composiciones más inusuales que se han escuchado en el pop reciente.
No nos referimos a la música, que vuelve a ser la mezcla de estilos habitual. ‘I’d Be Lyin’ se mueve entre el pop-rock, el funk y unas claras raíces country, con guitarras que evocan tanto el ‘Kiss’ de Prince como los punteos de HAIM y un guiño al mayor éxito de Clarkson.
La Canción Del Día para hoy, ‘I’d Be Lyin’ quizá no sea el himno inmediato que fue ‘Since U Been Gone’, pero melódicamente tiene papeletas para convertirse en un éxito. El desarrollo está medido al milímetro, construyendo tensión hasta desembocar en un estribillo catártico, mientras el puente es ya pura exhibición vocal. Y sí, la canción todavía se toma la molestia de incluir un puente de verdad.
Pero cuando decimos que I’d Be Lyin’ es una canción inusual no es por su producción, sino por su letra. Clarkson construye toda la canción sobre un ingenioso juego de retractación e ironía: cada estrofa parece una confesión de desamor para desmentirse inmediatamente después.
«It’s not the same without ya», «You are right where I belong» o «There’s not a day that goes by without you crossin’ my mind» parecen las palabras de alguien incapaz de superar una ruptura. Sin embargo, el preestribillo lo invalida todo: «»Ain’t what I’m sayin’ / If I said that then… I’d be lyin'». Ironía country al cuadrado.
La clave llega en el estribillo con «You’re hearin’ only what you’re wantin’ to» («Solo estás escuchando lo que quieres escuchar»). Esa frase da sentido a toda la canción: la expareja sigue creyendo que Kelly la echa de menos, mientras ella deja claro que ya ha pasado página: «It took a while, but now I’m bulletproof». O como ella dijo una vez: lo que no te mata, te hace más fuerte.