Sarah Assbring edita un notable disco de pop "global" con influencias del folk chino, indio, japonés, khmer... con músicos exclusivamente suecos. Su visión "global" parece un tanto limitada, aunque sí, es buen disco.
Cuando parecía acomodada en su papel de cantautora clásica, la británica ha vuelto a plantear un audaz encuentro de sus canciones con la electrónica, mano a mano con Andrew Hung de Fuck Buttons.
Connan Mockasin y Sam Dust de LA Priest y ex Late of the Pier colaboran en un disco de funk y R&B estrambótico que no cumple expectativas exactamente pero sí resulta curioso y entretenido de principio a fin.
En aras de la paz interna, los tres miembros originales de la banda se reparten por igual las tareas compositivas. Y en esa pugna, es el oyente el que más sale ganando.
Como indica su nombre, este disco contiene música robusta, brutalista a veces, una rocosa masa sonora que avanza zumbando (literalmente) a toda velocidad en los algo menos de 40 minutos de duración del álbum.
El sucesor de 'Get Weird' contiene varios hits potenciales que Little Mix deberían explotar con buenos videoclips. Si Fifth Harmony han hecho el vídeo más visto del año, ellas también pueden.