El trío británico, lejos de languidecer, se muestra cada vez más confortable en el synthpop ochentero que se mira en a-ha, Duran Duran y... también en The Killers.
Gran retrato del folleteo con o sin amor entre adultos de cualquier género de 20 a 50 años, aproximadamente. Su target comercial, sin duda, es brutal. Incluye rap.
La banda de Leeds se inventa un giro dramático en su carrera recurriendo a la producción electropop de Xenomania, pero acaba fagocitada por esos sonidos, ante la ausencia de personalidad y canciones.