¿Ha sido el exitazo en Reino Unido de Robbie Williams un hándicap para su propio desarrollo artístico? De nuevo, los colaboradores de su nuevo disco pintan poco al lado de su ego.
El otrora niño prodigio del rock británico se enfanga en un inopinado batiburrillo de influencias, solo salvado por algunos destellos de su innegable talento.
La autora de 'Habits (Stay High)' cierra bien música y concepto en un disco de esos que apetece escuchar una y otra vez y sin el modo aleatorio puesto.
Tras el susto inicial, acertado giro estilístico de Bravo Fisher!, que confirma aquello de que una mala etapa en lo personal puede hacerte crecer en el plano artístico.