Jajaja sois amor porque siempre estais dispuestas a acompañar cuando una se mea.
Yo una vez iba tan borracha que casi me caigo a la ría, ay, o sea me fui a mear a las típicas escaleras que bajan a un río, que son visibles cuando baja la marea e incluso se crea una especie de techo (el suelo que queda por encima del río), qué susto, no podía subir derecha y menos mal que me torcí hacia el lado correcto y no hacia el agua... :S (esto debería ir al hilo de El día en que casi)
Y volviendo al tema de Anita... mi madre me tenía prohibido comprar ese tipo de revistas. Muy señora ella. Pero vaya, que mis amigas siempre compraban todas, las leía en clase, en el parque y anywhere. Mientras comía pipas y flashes. Y qué pintas.