De las tablas se encargará ella, pero en sus proyectos meterá la nariz su agente, y vete tú a saber cómo puede acabar la cosa.
En mi opinión el oscar (y esto lo pienso ya desde hace muchos, muchos años, en general sobre los oscars) le ha hecho más mal que bien. No sé muy bien qué espera la opinión pública, y sobre todo, qué espera ella de sí misma.
Uf, Nicole. Ni la mentes, que me echo a llorar. Pero mira, no sé, no estoy en la piel de una super estrella de Hollywood. La presión que tienen sobre ellas a partir de los 40 (CUARENTA!) es insufrible, no todas aguantan el tipo sin ir por el mal camino.