Yo estoy muy cabreado por la situación.
Disto bastante de los planteamientos de Podemos y grupos afines, pero también me ocurre con el Partido Popular. Me molesta sobremanera que unos y otros, y simpatizantes de unos y otros, estén haciendo lo mismo: crisparse, ridiculizar y ser ridículos y demonizar al adversario como camino al triunfo.
Presumo que no todo (y qué alegría), pero desde Podemos (tanto representantes como simpatizantes) llenan las redes de encubiertos -y abiertos- o-conmigo-o-contra-mí. Que no dista en nada del o-conmigo-o-contra-España de Aguirre.
No es ese, el de ninguno de los dos, el país que quiero. La responsabilidad, de unos y de otros, estaría (NINGUNO LO HA HECHO BIEN) en asumir los resultados y buscar equilibrios y soluciones para España, no en este rifi-rafe que parece un videoclip barato de las Pussycat Dolls.
Yo he decidido, por un tiempo, desconectarme de redes sociales (en todo lo que pueda) y debates absurdos, porque desde extremos distintos acaban resultando iguales.
A ver si dejamos de hacer el gilipollas de una vez.