En la vida he visto en Madrid nada parecido con la bandera de España. Ni con el 12 de Octubre, al que nunca he ido ni nadie de mi círculo/entorno, y tampoco pienso hacerlo.
Tampoco entiendo que lucir la bandera de España te convierta en un facha y ponerte la estelada hasta en las bragas en un héroe. El poner rosas rojas en el parabrisas de un coche de la Guardia Civil, como si fuera un tanque en Tiananmen.
Así que por mucho que le dé vueltas, sigo sin comprender esta exacerbación de una identidad oprimida, que es represora al mismo tiempo cuando debe, porque todas las preguntas o actos que parezcan que pueden alejarse del propósito de una Cataluña libre, son enemigas del pueblo catalán y su soberanía. Aunque estas preguntas se hagan para explicar el cómo se pretende ser libre y a qué precio.
Libertad por generación espontánea.
Solo espero que no me jodan el viaje en el puente de la Almudena, que quiero ir a Barcelona. Puente que, por cierto, solo celebramos en Madrid.
Muaks