Es evidente que los resultados de un referéndum unilateral de estas características no pueden tener validez más arriba de los Pirineos ni más abajo del Ebro. Lo que buscaban era armar ruido, llamar la atención internacional, el hashtag #puebloprimido y con eso conseguir presión de Europa sobre España para un futuro referéndum pactado. Y parte de eso están consiguiendo por la estupidez del gobierno central.