@Ignasi, el primer esfuerzo que todos debemos hacer es deshacernos de los feelings, o por lo menos, saberse mediatizado por ellos. Saber que lo que uno lleva dentro y le impulsa MUY FUERTE es personal, puede ser compartido, pero nunca argumentado. El diálogo debe hacerse desde la razón, se ha de ser muy consciente de uno mismo y estar atento a contener a esa voracidad del Y YO QUÉ, QUÉ HAY DE CÓMO ME SIENTO para llegar a acuerdos.
Los sentimientos no convencen, no a largo plazo porque evolucionan, muchas veces de forma grotesca. Los argumentos deben ser otros.