A mí no me da ninguna pena Puchi. Tenía un cargo de responsabilidad y se le presuponía lo suficientemente preparado para tomar decisiones, no siempre populares, y asumir sus consecuencias. Conocía las consecuencias legales y lo inviable de una DUI, así como que más de la mitad de los catalanes no la aceptaban. Aún así decidió sucumbir a las presiones de CUP y ERC. Pues vale. Él mismo se ha buscado su situación actual.
En cuanto al mensaje de Rufian de las 155 monedas de plata, que luego una semana después fueron 50000 monedas de plata en referencia a la fianza de Vidal, deja claras las ganas de buscar y señalar traidores a la causa. De la vorágine independentista no se baja uno impunemente. Catalonian Horror Story: Cult