Mira, ya ha llegado a un punto el fanatismo y la conspiranoia de algunos que llevar esto ante los tribunales seguiría siendo un acto inquisitorial del Estado español contra la libertad de expresión de los catalanes. Porque mentir es libertad de expresión también. Es la libertad de retorcer la realidad al antojo de cada uno, y por tanto un ejercicio libre de DEMOCRACIA.