Solo he visto la segunda mitad del debate. Arrimadas ha quedado muy falsa en su minuto final, con esa sonrisa y esa dulzura postizas. Pero por lo demás, y guapa y guapa y reina y reina. Iceta me ha gustado en sus intervenciones. La mirada de Rull daba miedo y el de ERC parecía el señor Galindo. Siguen con el discurso del victimismo, el populismo y la fantasía; no les queda otra. El Cupero transmitía mejor, aunque debería haberse tomado una pastillita para estar más calmado y en el minuto final se le ha visto atropellado y poco profesional.