Acusarlos de terrorismo ya es un exceso, tenerlos en la cárcel más de año y medio a la espera de juicio es intolerable y que esa prisión esté a 400 kilómetros de sus casas es de vergüenza nieve o haga sol.
Y yo soy muy poco amigo de pandilleros abertzales, pero coño, le rompieron un tobillo a un guardia civil en un bar de una patada y poco más. Que será un hecho más o menos grave, pero manda güevos...