Solo venía a contar que esta noche volviendo a casa me he topado de bruces con Eulalia, el cerebro de la CUP, en la mismita acera de mi casa. Ha sido un momento mágico, se cruzaron las miradas, elegantes y estudiadas; esa mirada que irradia inteligencia. Me siento abrumado. Ahora soy otro hombre (independentista quizá, el tiempo lo dirá).