Lo de la subrogación es claramente una política libeggal disfrazada de derechos de los gays. Creo, sin embargo, necesario legislar al respecto para que la gente no siga yendo a Cracovia o EEUU para saltarse las leyes. El elefante sigue en el salón.
Lo de decir un día digo, al otro Diego, pues es un cambio a mejor. Que en el PP un tiempo presentaran un recurso contra el matrimonio gay, y que más tarde vayan a la boda de uno de los maricones en sus filas, no me parece mal. Lo del cambio del discurso de C's, tampoco.