Con el tema de la memoria histórica se están haciendo cosas absurdÃsimas. Hay que saber diferenciar la mera propaganda -como las estatuas de Franco a caballo que no tienen ningún valor o las placas de "Plaza del GeneralÃsimo"- de otras obras.
En Gijón, sin ir más lejos, han dejado la Universidad Laboral convertida en un pastiche, quitando algunos sÃmbolos franquistas, otros no, y lo que es más grave, sustituyendo alguno por sÃmbolos democráticos. No ver que ese edificio siempre reflejará su época, aunque no tenga tantos yugos y flechas es de ser cortito. Pero a nivel de mensaje me parece más aberrante cortar y pegar sÃmbolos democráticos en un edificio franquista y que al final parezca todo lo mismo.